No a la escultura de mujer arrodillada representando a Mariana Pineda en la Plaza Santa Adela de Huéscar

viernes, 12 de noviembre de 2010

manos de papel aplastado, manos de barro que se expanden

"Sé que nadie comprenderá; que todos pensarán que yo la había secuestrado en busca de lo obvio. Algunas veces, cuando hojeaba los libros antes de traerla a ella, eso era lo que yo pensaba, o no lo sabía. Pero ocurrió que cuando ya la tuve allí, todo fue distinto, ya no pensé más en los libros ni en que ella posara para mis fotos. Esas cosas me repugnaban por el simple hecho de que estaba seguro de que la repugnarian a ella también. ¡Había en la joven algo tan bueno, tan hermoso, tan delicado, que uno se sentía obligado a ser así también, y se daba cuenta de que ella lo esperaba de uno! Quiero decir que sólo por tenerla allí, en el sótano, ya me hacía ver todas las demás cosas como sucias y desagradables. Ellan no era como una mujer a la que uno no respeta, por lo cual no le importa lo que haga. No: yo la respetaba a ella y, por tanto, tenía que andar con mucho cuidado.
...
-Quisiera hablar un momento con usted -me dijo, y yo me detuve.

-Diga -respondí.

-Siéntese -dijo.

Y me senté en la silla, junto a la escalera del sótano principal.

-Mire: esto es una verdadera locura -agregó-. Si es verdad que usted me ama, en cualquiera de las acepciones de la palabra amor, no puede tenerme encerrada aquí de esta manera. Se habrá dado cuenta ya de que me siento triste, desesperada. Durante las noches no puedo respirar, porque aquí no hay aire. Me he despertado varias veces con un horrible dolor de cabeza. Si me tuviese mucho tiempo en este verdadero calabozo, me moriría.

Me miró con ojos realmente desesperados."
El coleccionista, John Fowles, 1974



En el 2007, con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, el CMIM de Huéscar contactó con DahirA y nos propuso que realizáramos un taller abierto de barro, por supuesto, remunerado. La verdad es que andábamos muy justas de tiempo por aquellas fechas: estábamos produciendo a destajo para asistir a una feria en Granada, y organizando la I Semana de Desarrollo Sostenible de la Comarca de Huéscar a contratiempo. De hecho, nadie se creía que pudiéramos llevar a cabo lo que decíamos en el proyecto en tan poco tiempo. El GDR, por ejemplo, para preparar una charla en condiciones, necesita varios meses. Y es sólo una charla.

No obstante, acudimos a la reunión, expusimos ideas, e incluso, lo enlazamos con otras actuaciones, para que no se quedara en un evento de dos horas de duración, sin más. A la reunión, en la que estaban también representantes de las asociaciones de La Alhábega, Emprendedoras y La Encantada, la concejala de Igualdad (Mujer, que se le llama aquí), la técnica dinamizadora del CMIM y la técnica de empleo del CMIM. Partiendo de la sugerencia del taller abierto de barro (desde hacía tiempo yo, como representante de DahirA, había sugerido una y otra vez que los talleres abiertos son actuaciones dinámicas y motivadoras) surgieron varios planteamientos y sugerencias. Finalmente acordamos que lo más adecuado sería que se realizaran dos tipos de piezas distintas. Por un lado bustos, sobre una estructura de madera y alambre, que ya traeríamos hecha y sobre la que las personas que acudieran al evento y se atrevieran con el barro, le dieran forma, colectivamente. Y por otro, planchas de barro crudo, previamente preparadas también, donde las personas con mas reticencias a trabajar el barro, escribieran un mensaje, de texto libre, que tuviera relación con el motivo por el cual se estaba haciendo el taller. Así, unas y otras, podrían participar. Naturalmente, no se nos ocurrió discriminar a nadie por razón de género: mujeres y hombres; hombres y mujeres, de todas las edades.

Como el planteamiento era que las personas utilizaran la libre expresión, artística y de palabra, y dábamos por hecho que muchas de esas potenciales personas participantes nunca habían estado en contacto con el barro, ninguna podíamos hacernos una idea de antemano de cual sería el resultado estético y escrito, ni cuanta la cantidad. Pero lo que sí se sabía de antemano es que, cualesquiera que fuera el resultado, éste sería consecuencia de una manifestación colectiva, de la ciudadanía, que merecía ser visibilizada, iniciando con ella una campaña de sensibilización, organizada por las cuatro asociaciones de mujeres de Huéscar. DahirA propusimos (en aquella reunión estuvimos presentes tres compañeras) exponer las piezas, aún sin cocer, en una sala del ayuntamiento, conjunta con la exposición de óleos que tenía programada La Alhábega en una sala del Ayuntamiento de Huéscar. También propusimos que se hiciera un reportaje fotográfico y se complementara la exposición con las instantáneas realizadas durante el transcurso del taller, así se vería la participación. En este punto, una de las técnicas de igualdad dijo que eso no era posible porque en Huéscar no hay ninguna mujer fotógrafa. Profesional, quizás no, pero aficionada, si. Aficionada a la fotografía y asociada por partida doble, además (Emprendedoras y DahirA), le respondimos.

(Es curiosa la negatividad innata de las técnicas de igualdad de Huéscar. Ante cualquier propuesta creativa y visibilizadora, lo primero que responden es "no").

A esta primera exposición, le seguirian otras por las distintas localidades el Altiplano, continuando con la campaña de sensibilización, y que podrían realizarse durante todo el año. Recordemos: No al maltrato de género trescientos sesenta y cinco días al año, que dice Forges, "y trescientos sesenta y seis los bisiestos", añade. Las técnicas no estaban de acuerdo con esa propuesta, "eso es demasiado", "la exposición para otra ocasión". No recuerdo comentarios, ni a favor ni en contra, de las otras asociaciones, aunque es posible que los hubiera (si es así, que cualquier compañera de otras asociaciones que estuviera presente y los recuerde, que nos lo haga saber). Aunque sí recuerdo el interés positivo de la concejala de Igualdad, a quien pareció interesarle mucho esa propuesta. Finalmente, la técnica de igualdad propuso una segunda reunión para ultimar los detalles, y DahirA nos comprometimos a presentar un proyecto estructurado y argumentado, metodología y presupuesto, tanto del taller como de las posteriores actuaciones consecuencia de éste.

El proyecto, pese a lo mal que estábamos de tiempo, lo hicimos. La segunda reunión, nunca se produjo. Al menos DahirA no fuimos convocadas. En la reunión a la llamada al orden de este verano, la técnica me dijo que éramos nosotras, DahirA, quienes teníamos que convocarla. Ella había convocado la primera, ella convoca siempre para cualquier tema, incluso en nombre de tercer@s. Pero, ¡que casualidad!, esa segunda reunión, anunciada por ella, además, tenía que convocarla DahirA. En diez años de trayectoria del Centro de la Mujer, convocando siempre el Centro de la Mujer, excepto en esa ocasión, que ella dió por hecho, supuso, creyó, estimó, decidió, que era obligación de DahirA convocar. Y aún así, se le olvidó un pequeño detalle: comunicarnos que ella había decidido que convocáramos DahirA. Al que habría que añadirle otro de dejadez de obligaciones: en vista de que DahirA no convocábamos, contactar con nosotras para recordarnos la necesidad de la convocatoria de reunión.

El taller se realizó, naturalmente. Ya hemos hablado de él en alguna ocasión en este mismo blog, al menos, hemos comentado algún detalle. Para DahirA era el primero de esas características en Huéscar, por tanto, no teníamos referencias con las que comparar, ni para mejor ni para peor. Nos pareció muy positivo, ya que, aparte de los institutos que vinieron por acuerdo entre los centros y el CMIM, y las asociaciones de mujeres, que habían entendido que ese taller también lo organizaban ellas, y que por tanto, eran ellas quienes tenían prioridad en espacio y tiempo de participación (está claro que la segunda reunión era totalmente imprescindible), hubo una participación ciudadana, de hombres y mujeres que pasaban por allí casualmente y que les atrajo el taller y el motivo, que nosotras valoramos como muy interesante.

Acabado el taller, llegaron otra vez los presupuestos de la técnica de igualdad: ya nos pagarían la factura del barro (¿y la remuneración por la dinamización del taller, más la inversión de tiempo en la preparación de los materiales, como me había asegurado al proponernos el taller?), en negro, claro, porque nosotras, como asociación no podemos facturar (Hacienda dice lo contrario). Otra vez, el "no" por delante: no podeis, yo no he dicho eso. Siempre las mujeres equivocándonos. Ella no, ella es la técnica, a ella le pagan, ella es la que dirige, cual diosa de las asociaciones de mujeres.

Tras varias conversaciones telefónicas, presentación de la factura, rigurosa y completa, ya no era momento de quitar ni obviar nada, reclamaciones por ambas partes, una reunión (encerrona, más bien, es lo que me pareció), advertencias de la técnica de que las asociaciones de Huéscar ya no querrían volver a hacer nada con nosotras (sigo preguntándome que hicieron conjuntamente con DahirA en esa ocasión, y además no es cierto, hemos colaborado mutuamente en otras ocasiones posteriormente), entre otras cosas, lo que dijo la técnica de igualdad, y eso también lo he repetido en más de una ocasión, es que para que se querían esos bustos y esas esculturas, que son feas, descartando totalmente las exposiciones itinerantes que DahirA seguía defendiendo.

Esas feas piezas, según su punto de vista inmotivador, propiciador de bajas autoestimas, rechazador de iniciativas, y denigrador de la participación y adhesión libre, colectiva y ciudadana contra el maltrato de género; esas piezas, junto con esas fotografías, llevan recorrido un pequeño camino en sus tres años de vida, y que no han dejado de crecer: marca páginas, talleres de manos, murales de manos, murales basados en esa idea, el taller "diferentes, ni más ni menos", marca páginas de Ayuda en Acción ... Fotografías, tanto del taller primero, como de las piezas, de los diferentes talleres posteriores, de las manos, de los marca páginas, y de las exposiciones, que han llegado a asociaciones de México, de Ecuador, a asociaciones y fundaciones de Argentina, a Gran Bretaña, a distintas comunidades y ciudades de España. Los lemas "Iguales, libres", que alguien anónimo (un ciudadano, una ciudadana) escribió sobre un busto, y que DahirA hemos difundido y seguimos difundiendo, y el lema "ni más ni menos: diferentes", del taller realizado en el colegio de La Puebla, con las manos y los mensajes de chicos y chicas, y que ha sido etiquetado en Facebook por veinte personas y organizaciones de distintos países.

Esas fotografías, esos mensajes, esas piezas "feas", están recorriendo el mundo y difundiendo un mensaje de igualdad de género y contra el maltrato de género. Cualquier día del año, desde hace casi tres años. Pese al mal augurio de la técnica de igualdad del CMIM de Huéscar, pese a la marginación y el desprecio a los que relegó a esas piezas y a DahirA. Pese a su sabia manipulación para que no participaran las demás asociaciones de Huéscar en su posterior difusión y organización de actuaciones, seguramente, por miedo a que se le desmadraran y empezaran a pensar por sí mismas.

El año pasado, con el mismo motivo, la FAMAG, organizó como acto final de la jornada, un evento similar, o mejor dicho, una pantomina sin ningún objetivo más allá de rellenar tontamente, que nos hizo perder el tiempo a las mujeres que participamos, basado en aquel primer taller de barro: siluetas de manos a rotulador sobre papel kraf, arrugado y tirado a continuación.

La técnica de igualdad de Huéscar, la técnica de igualdad de Baza y la FAMAG copian y simulan que hacen ante un reducido grupo de mujeres, durante unos cuantos minutos al año. DahirA procuramos aportar, sumar, durante todo el año, en cualquier lugar del planeta. Ellas se sienten grandes y magníficas, orgullosas de su trabajo y de sus aportaciones. DahirA, somos granito de arena en una playa inmensa y nos duele no poder, no saber, no hacer más.


"¡Qué miedo tenía de morir aquellos primero días de mi encierro aquí!

No quiero morir, porque no hago más que pensar en el futuro. Tengo una desesperada curiosidad por saber qué va depararme la vida, qué me sucederá, cómo me desarrollaré, qué seré dentro de cinco años, diez años, o treinta años. No se trata únicamente de una curiosidad egoísta. Ésta es la peor época de la Historia para que una se muera. Porque ahora está despertado todo lo grande: los viajes espaciales, las inmensas conquistas de la Ciencia, todo el mundo que se despierta y se despereza. Una nueva Era que comienza.

Hoy no hago más que pensar y pensar. Uno de los pensamientos que acudieron a mi mente fue: los hombres que no crean, más la oportunidad de crear es igual a hombres malignos.

Otro pensamiento fue: matar a Calibán equivale a violar mi palabra sobre lo que creo. Algunas personas dirían: "Tú eres solo una gota, y el hecho de no cumplir tu palabra, otra gota, que nada importaría." Pero toda la maldad del mundo está compuesta por millones de pequeñas gotas. Es una idiotez hablar de la falta de importancia de esas pequeñas gotas. Las pequeñas gotas y el océano son la misma cosa. "
El coleccionista, John Fowles

DahirA.

Declaración Universal de los Derechos Humanos, Art. 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

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