No a la escultura de mujer arrodillada representando a Mariana Pineda en la Plaza Santa Adela de Huéscar

viernes, 11 de febrero de 2011

Niños soldados: ignorémoslos, contribuyen a nuestro bienestar material

Hoy, 12 de febrero, es el Día Mundial contra la Utilización de los Niños Soldados. No, no hay niños soldados en la comarca, pero si los hay en cualquier otra parte del mundo, también debe importarnos tanto como si los hubiera en el territorio que habitamos. Un niño es un niño, aquí y en cualquier otro lugar. Mientras nuestros niños y niñas se quejan de los deberes que les ponen en el colegio para hacer en casa -incluso se quejan por tener que asistir a clase-, y se quejan del pescado que les ponen en la mesa para cenar, y reclaman incansables el último modelo de maquinita para jugar, y dinero para comprar chuches -perniciosas para su salud-, en otros lugares, hay niños que bien voluntariamente, como la única salida que encuentran a su supervivencia, o bien obligados, empuñan un arma, y si tienen que matar con ella, matan. O los matan, o los mutilan, todo dependerá del enemigo y de la rapidez de éste.

Se estima que hay más de 250.000 niños soldados, según datos de Amnistía Internacional, concentrados especialmente en el continente africano, allí donde las guerras civiles son más cruentas, habitualmente, impulsadas por gobiernos del primer mundo, que malmeten a unos y otros para que se levanten en guerra, de forma que podamos venderles nuestra producción armamentística, y acceder a sus recursos endógenos para explotarlos en nuestro propio beneficio. Si para ello hay que echar mano de los niños para desarrollar la guerra, pues se echa, qué nos importa la vida de ellos, están lejos y son subdesarrollados, carne para nuestros cañones.

Pero desgraciadamente, la vulneración de los derechos humanos, y los derechos de la infancia no se queda en los niños soldados, abarca otros campos, no solo en África, si no en otras regiones del planeta. Niños mineros, niños rebuscadores en la basura, niños alfareros, niños tintoreros, niños trabajadores agrícolas, niños utilizados por las mafias del narcotráfico, niñas manufactureras; niños y niñas prostituidos sexualmente. No son niños y niñas de un solo día, ese día que aparecen en una noticia en la televisión o en la prensa, por algún motivo muy concreto. Son niños y niñas que cada día al levantarse cargan un arma a sus espaldas y a ver que pasa, a cambio de comida; son niños de ocho, nueve años, que se levantan al amanecer y de la mano del padre se van a trabajar a una mina, en jornadas de ocho, diez horas diarias, y lo que se encuentran al regresar es una cobacha, un jergón para dormir, y un plato de comida invariablemente siempre el mismo, escaso y monótono. Son niños y niñas de cinco, seis años, que desde la mañana a la noche viven en macro basureros, rebuscando materias reciclables y comida, entre olores nauseabundos, materiales que pueden herirlos, y materias putrefactas o tóxicas que pueden causarles enfermedades. Son niños y niñas que fabrican ladrillos durante jornadas interminables. Son niños que tiñen telas con productos tóxicos a cambio de un exiguo salario, en jornadas de diez, doce horas diarias. Son niños y niñas que trabajan en los campos de cacao y café pertenecientes a empresas multinacionales del primer mundo, blanquitas y muy ricas, que seguramente no han pisado jamás la plantación y que lo único que les importa es abaratar la materia prima para, una vez transformada, vendérnosla a un precio que les sea rentable (Nestlé es un ejemplo harto conocido). Son niñas y niños que trabajan confeccionando vestidos, complementos, zapatillas, utensilios de cocina, piezas de ordenador, objetos decorativos, para el primer mundo, a veces puestos a la venta a precios escandalosos y a veces a precio ridículo. Son niños y niñas obligados a satisfacer la aberrante y delictiva necesidad sexual de acomodados ciudadanos del primer mundo, posiblemente muy respetados en su comunidad. Son niños y niñas iguales a nuestros hijos, salvo una pequeña diferencia: son vil e impunemente utilizados por los poderosos en su propio beneficio, sin importarle lo más mínimo que sobrevivan en las peores condiciones posibles: sin alimento adecuado, sin vivienda adecuada, sin derecho a la sanidad, sin derecho a la alfabetización, sin derecho siquiera a su propio cuerpo. Son esclavos y esclavas.

Eso sí, a diferencia del texto con el que Javier Marías comienza su novela Corazón tan blanco "no quise saber, pero supe", en el primer mundo, ni sabemos ni estamos interesados e interesadas en saber. Que la tableta de chocolate con la que nuestros niños y niñas suplen una comida de legumbres, verduras y pescado, porque esos alimentos no les gustan, tenga su origen en la explotación de otros niños y niñas no nos importa. Que nuestros adolescentes nos hayan desequilibrado el presupuesto mensual, a fuerza de insistencia -y ya tenemos bastantes problemas nosotros y nosotras, como para aguantar la letanía cansina- para obtener unas superzapatillas de una marca concreta, a costa de que un o una adolescente sea privado o privada de enseñanza, alimentación y juegos propios de la edad, no nos importa. Que hayamos encontrado una prenda de vestir de rabiosa moda en un mercadillo a precio irrisorio, a costa de que niños y adolescentes trabajen jornadas de doce horas por poco más que un cuenco de arroz para comer, no nos importa. Que se destruyan países y haya niños soldados y niñas violadas para seguir llenando el depósito de nuestro coche que nos lleve de casa al supermercado, o para que se exploten las materias primas que luego serán componentes de ordenadores, teléfonos móviles, máquinas de juegos, de usar y tirar, no nos importa; como no nos importa que, una vez usados y adquiridos los últimos modelos, esa basura tecnológica vaya a parar a países donde se seguirá explotando salvajemente a personas, niños y niñas incluidas, en las tareas de reciclaje de piezas, muchas veces tóxicas.

Nos gusta tener todo, y tirar todo, y consumir todo, sin importarnos de donde viene y en que condiciones se ha obtenido y producido. ¿Nos hemos preguntado siquiera alguna vez si detrás de un objeto, de un alimento, de un combustible, de una prenda, ha intervenido directa o indirectamente un niño soldado, una niña esclava, una guerra o una comunidad donde las personas mueren por la más simple y controlable de nuestras enfermedades? Una vez sabido ¿seremos capaces de seguir consumiendo ese producto, ese combustible, como si no pasara nada? ¿Seguiremos siendo capaces de comprar cualquier cosa sin preocuparnos de donde viene, de la situación del país de donde se extrae la materia prima, de quienes intervienen en la producción y manufacturación? ¿Seguiremos comprando objetos de usar y tirar? ¿Seguiremos comprándole juegos de guerra a nuestros hijos e hijas?.

¿De verdad seremos capaces de seguir en nuestra burbuja de ignorancia e indiferencia?

http://www.youtube.com/watch?v=gM4eBK21Vbk&feature=fvsr

http://www.youtube.com/watch?v=mStVuc9ceDU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=ciFHmklMSwo

DahirA.

martes, 8 de febrero de 2011

Quinielas para nuestro futuro

No es la primera vez que he escuchado decir en referencia a las capacidades de las personas que integran las listas electorales de los partidos locales que no debemos fijarnos en sus capacidades sino agradecerles que hayan accedido a poner su nombre y su cara en dichas listas.

Por más vueltas que le doy, no soy capaz de comprender ese argumento. Personas afines a un partido ya de entrada admiten que las personas candidatas a gobernar en nuestro pueblo no tienen capacidad suficiente para ello. Sin embargo, tratan de convencernos de que lo harán muy bien si llegan a gobernar. Hace unas semanas hablaba de acto de fe, que ciertamente era lo que necesitaba la persona que me decía que confiara en la futura lista electoral del PSOE, ya que parecía saber quienes la integrarían, y por tanto, ya sabía de sus pocas capacitaciones para representar dignamente a la ciudadanía huesquerina y gobernar en su nombre. La lista, en la que había que creer como si se tratara de un acto de fe, una vez conocida, descubrimos que no tiene chicha ni limoná. No se encuentran a personas expertas en turismo rural, en agricultura ecológica, en medioambiente, en educación y cultura, en igualdad, en nuevas tecnologías, en desarrollo sostenible; las áreas prioritarias y que deben preocupar en nuestro pueblo. Si encontramos, en cambio, a personas que defendieron públicamente la implantación de la macro incineradora en Huéscar.

Cuando nos alegramos por no haber tenido fe, aunque sí paciencia en su defecto, y cuestionamos la nula o escasa trayectoria profesional en defensa de un área específica de las prioritarias de cada una de las personas de la lista, la invisible trayectoria social, y la escasa formación en las áreas que más nos deben importar, entonces nos dicen que agradecidos y agradecidas debemos estar porque se hayan presentado, y añaden -personas afines a ese partido-, sin ningún pudor, que esas personas que están en las listas, tendrán que recibir alguna compensación por las "molestias" y por la "valentía". Están justificando las insinuaciones y acusaciones, más o menos fidedignas -que a juzgar por la justificación y no negación, son más fidedignas que otra cosa- acerca de esas personas y el enchufismo político que las rodea, tanto a ellas como a familiares, así como su escasa capacidad para ocuparse de la gobernanza local.

Es decir, un partido político consolidado y con aspiraciones a seguir gobernando no tiene en sus filas a personas cualificadas, capacitadas y con una vocación de servicio público aceptable, y tiene que echar mano de quienes acepten, a cambio de compensaciones materiales, formar parte de las listas, con y sin opciones a concejalía. Y después a la ciudadanía nos convencen de que son un equipo fabuloso que va a trabajar firmemente para mejorar las condiciones socio-económicas del pueblo. Pero, señores y señoras mías: si esas personas no tienen interés, ni son profesionales que hayan destacado por nada público y social anteriormente, ¿como van a desarrollar su trabajo en un área específica con eficacia?. Si están ahí, y luego estarán en el ayuntamiento, si es que la ciudadanía deposita su confianza en ellas y ellos, exclusivamente por intereses personales, por lo que hayan podido pedir a cambio, o le hayan ofrecido a cambio, que supondrá una mejora en su vida personal y en la de sus familias y en la de nadie más. Si no entienden de nada, si sus saberes y su compromiso con la ciudadanía se reduce a "sálvese quien pueda" y que los demás hagan lo que he hecho yo.

Lo que si comprendo ahora es que un concejal de medio ambiente defienda una incineradora para quemar residuos orgánicos, papel, vidrio, y productos tóxicos, todo en una; que una concejala de igualdad llame al orden a una asociación de mujeres para decirles que no se expresen libremente porque molestan a las asociaciones que están debidamente calladas y tuteladas; que una concejala de artesanía acabe la legislatura con una única toma de contacto con la artesanía, y eso, cogiendo el tema por los pelos y permitiéndome un alarde de generosidad: es la tesorera de la asociación que ha puesto en marcha la Universidad Popular, donde se ofertan algunos cursos de artesanías; que el alcalde, que es un gran machista, presuma de igualitarismo y que mientras firma un pacto por el empleo basado en el turismo (y la agricultura), da lugar a que en esa misma semana cierre la oficina de turismo local, y que nos diga a la ciudadanía que su sueldo es de mil quinientos euros cuando en realidad es de tres mil. Sin ruborizarse, ni por unas firmas, ni por otras declaraciones, ni por aquellas cifras.

Son personas sin vocación política, sin vocación social, sin amor por su pueblo, sin creencias en el futuro sostenible -en el futuro siquiera- de su pueblo; son estómagos agradecidos que vadean el temporal como buenamente pueden, cuando consiguen acceder al puesto en el ayuntamiento, improvisando día sí y día también, creando fantasías plasmadas en titulares y fotos de prensa; aportando, cuando se ven en la necesidad, datos sesgados, verdades a medias, cobijando bajo su ala a las personas a quienes les deben favores, y siendo generos@s con otras, para que esa generosidad sea agradecida y se vea reflejada en la siguiente urna.

Eso es todo lo que en realidad nos ofrecen: nos piden que entendamos su arrojo, y velemos por su propio bienestar. A cambio, alguna obra caerá, alguna firma para jornales caerá, algún contrato temporal caerá, y alguna subvencioncilla, o subvencionaza, caerá. No se sabe a quien, ni por cuanto. Esto es como las quinielas: se sellan con la vaga esperanza de que tal vez coincidan nuestros números con los resultados, aunque nos toque poco. Y si no toca nada, ya lo sabíamos, maldita suerte la nuestra. Pero la democracia, nuestra vida, el futuro de nuestro pueblo y de nuestros hijos e hijas no es cuestión de buena o mala suerte, una y otras dependen de la comprensión de la realidad que tengamos y de nuestras decisiones.

martes, 1 de febrero de 2011

"Todos" cuando quiere decir "todos y todas"

Mañana tranquila, ligeramente nublada, y fría. He desayunado acompañada por las últimas noticias de Egipto (admirable ciudadanía, hombres y mujeres, y deplorables esas ciento cincuenta muertes que algunas fuentes elevan hasta trescientas).

Una vez apurado el café y las noticias, he dado comienzo a mis quehaceres artesanos: cosido manual de ovejitas textiles pequeñinas destinadas a la venta (que nadie se alarme en el Altiplano: no le van a hacer la competencia a los productos made in China y made in India que tanto gustan aquí); se trata de un pequeño pedido de una asociación vinculada con la crianza de ovino (que no segureño ni con vinculaciones altiplánicas). Aunque estos pequeños broches parten de una plantilla, por lo que todos tienen el mismo tamaño y forma, cada uno termina siendo diferente: los colores determinan su singularidad. Así, está la ovejita eco-feminista, la roji-verde, la eco, la negra, la blanca, la moruna, la republicana, la saharaui, o simplemente la divertida de mil colores. En realidad, esa es la finalidad última de estos broches, ya sean para colocar sobre prendas de vestir, en el bolso o la mochila, o para que descansen en algún huequecito del espacio privado de quien termine siendo su dueñ@: que sean divertidas, y que se identifiquen a través de los colores con esa persona.

La combinación de colores y la música que escucho (nada mejor que la celta para estos momentos, imprime ritmo), hace más amena la tediosa tarea de las puntadas. Entre las diez y las once, cambio la música por el programa del Hay-Unta de Radio Pikaza: otras músicas, más de una exclamación hecha en voz alta, alguna que otra sonrisa, carcajadas a veces, asentimientos que nadie ve. Parece increíble que en un pueblo tan pequeño se puedan suceder tantos desmanes por parte de los gobernantes. Da la sensación de que dichos gobernantes no ganaron unas elecciones por su discurso y sus voluntades de prosperidad para el pueblo expresadas a través de las promesas, sino que aprobaron una oposición: "como hacerlo todo mal para que la ciudadanía esté descontenta y se sienta profundamente engañada". Escuchando La Cocina del Hay-Unta, alguna que otra puntada se sale de contexto a veces, los esperpentos parecen infinitos.

En el siguiente descanso, y siguiente café, estos de ahora mismo, los aprovecho para echar una ojeada a la prensa en general. En Diagonal he encontrado un artículo titulado "¡Aquí eyaculamos todos!" y subtitulado "algunas reflexiones contemporáneas sobre la eyaculación femenina". Título y subtítulo juntos han llamado mi atención. A ver, ¿aquí eyaculan todos, o aquí eyaculamos todos y todas?. El contenido del artículo versa, efectivamente, sobre la eyaculación femenina, y las diversas teorías sobre ella (¡madre mía! ¿las eyaculaciones masculinas necesitan de teorías?). Sin embargo, el artículo lo han titulado en masculino, invisibilizando lo femenino que, por otro lado, es el objeto y fin del propio artículo. Diagonal no es precisamente un periódico conservador. Aún así, incluso para hablar de un tema exclusivamente femenino lo plantean desde un prisma exclusivamente masculino. No le han dado un carácter igualitario, como hubiera sido lo correcto, ya que hablan de algo común a hombres y mujeres, quedando el titular, por ejemplo, en la frase "¡Aquí eyaculamos todas y todos!", o en otra que se ajustara más a la realidad "Nosotras también eyaculamos". Pero no, se les ha adjudicado el protagonismo absoluto a los hombres, al visibilizar exclusivamente en masculino, de algo que no les corresponde, ya que de quien se habla es justamente de la otra parte, de las mujeres, de lo femenino. Conste que el artículo está firmado por una mujer, Fuensanta García, Psicóloga y sexóloga, y sin entrar a cuestionar sus conocimientos sobre anatomía, fisiología, existencia y comportamientos de diferentes glándulas ante determinados estímulos, lo que sí es muy cuestionable son sus conocimientos y lenguaje en materia de igualdad de género. Lo que lleva a pensar que también sus prácticas en materia de igualdad de género.

En fin. Miedo me da pensar como titularía esta profesional un hipotético artículo sobre masturbación femenina. Y como me da miedo, pues eso, mejor no pienso en ello, y me ahorro ese miedo totalmente evitable. Y me vuelvo a seguir creando, puntada a puntada, estos lindos animalitos de colores a partir de trocitos de tela y, para amenizar el trabajo, disfrutaré un ratín con las "Danses d´erreu del món", completamente ajenas, unas y otras, a la poca información que hay sobre la eyaculación femenina (la eyaculación femenina existe, desde vaya usted a saber qué remotos tiempos, luego, vamos a darla por buena con o sin mucha información y teorías varias), y a ciertos lenguajes sexistas de profesionales que no deberían permitirse deslices de lenguaje de ese tipo.

http://www.diagonalperiodico.net/Aqui-eyaculamos-todos.html

DahirA.


domingo, 30 de enero de 2011

Mujeres luchadoras

Women of Egytp:

http://www.facebook.com/album.php?aid=268523&id=586357675&fbid=493689677675

Nuestro apoyo a esos miles de mujeres que han salido a la calle y se enfrentan a la policía en defensa de los derechos de libertad y democracia en su país.

DahirA.

viernes, 28 de enero de 2011

Hablaremos de artesanías exclusivamente cuando hayamos hallado las respuestas a las no artesanías.

Es verdad, como me han dicho en alguna ocasión, que en este blog, firmado por una asociación de artesanas, hablamos poco de artesanía, cuando por lógica, debería ser al revés: que habláramos muy poco de otras cosas y mucho de artesanía.

Pero todo tiene su explicación. La asociación de artesanas la creamos, eso sí lo hemos dicho ya, entre otras razones, porque en esta comarca la artesanía en general estaba ninguneada, y al borde de la extinción, sin ningún tipo de organización gremial y sin ninguna expectativa de futuro. Nosotras, artesanas, habitantes en un medio rural que tuvo un pasado artesanal interesante y diverso, y que posee un legado cultural importante, sentimos la necesidad de defender nuestro sector para avanzar, partiendo de la memoria y la recuperación, y aportando innovación. Como además en esta comarca estaba despegando el turismo rural, casi que dimos por hecho que, al igual que ocurre en cualquier otra parte del mundo, el turismo rural nos necesitaba a l@s artesan@s, tanto como nosotr@s lo necesitábamos a él. Nos podíamos desarrollar paralelamente a la vez que interconectados ambos sectores. Esto nos enriquecería a los dos sectores y a la población en general.

Si bien nuestros estatutos contemplan, además de la artesanía, la igualdad de género -por cuestiones obvias: todas éramos mujeres al principio-, la agricultura ecológica, y el desarrollo sostenible, al principio todos nuestros esfuerzos y proyectos tuvieron un marcado matiz artesanal sobresaliente sobre los demás aspectos: charlas de sensibilización y demostración artesana, exposiciones de artesanía, censo artesanal, revista de artesanías, participación en ferias de artesanía, formación artesanal, ferias artesanales, centro de artesanías... Nuestra primera actuación fue la I Semana de Desarrollo Sostenible, en Huéscar, que aunaba artesanías, turismo (eso pretendimos, pero ni la Asociación de Turismo del Altiplano, ni la Central de Reservas de Huéscar estuvieron por la labor) y productos ecológicos comarcales, con el objetivo de comenzar a difundir los productos locales y los recursos locales.

El ayuntamiento de Huéscar nos tuvo entretenidas cosa de un año con el proyecto del Centro de las Artesanías y las actuaciones en torno a él, ya que con el primer borrador que le entregamos le pareció tan buena idea que nos dijo "adelante" y seguimos adelante, estructurando el proyecto. El Centro de las Artesanías de Huéscar, en realidad era el fin, el objetivo de una serie de actuaciones satélites: censo, formación, nuevos talleres, oferta de monográficos, campos de trabajo, escuelas infantiles, ferias temáticas comerciales, y finalmente, el centro de las artesanías, de venta al por menor y al por mayor; el espacio que agrupara todas las demás actuaciones y que diera salida a la producción y un impulso al turismo rural, ya que los monográficos, los campos de trabajo y las escuelas infantiles de verano, estaban pensados para pequeños grupos independientes a los que además se les ofertaría visitas históricas, museos, rutas de naturaleza, gastronomía y, finalmente, alojamiento. Una vez que el proyecto estuvo terminado y entregado al alcalde la única copia que hicimos, este nos respondió que le gustaba, y que lo iba a defender él porque "se a quien dirigirme y además, es mi obligación" y nos dijo que si teníamos alguna objeción para que lo incluyera en el programa de las próximas elecciones. Inocentes de nosotras, le creímos, y no pusimos ninguna objeción; al contrario, pensamos que si lo quería incluir en el programa electoral de su partido es porque estaba convencido y decidido a poner en marcha nuestro proyecto.

Pero la convicción del alcalde respecto al proyecto del centro de artesanías duró lo que duró, es decir, una vez tuvo el proyecto en sus manos y la frase "centro de artesanos" en el listado de todo lo que prometía su partido hacer en la siguiente legislatura si salía ganador de las elecciones, perdió todo interés por el centro de artesanías. A partir de ahí hubo algunas frases de disculpa, algunas de ya veremos, hasta llegar a la de que la artesanía no vende y no se podía hacer, pese a que su partido siguió gobernando en el ayuntamiento de Huéscar.

Llegadas a este punto ya teníamos en el haber, por un lado, y como tema adicional, los extraños comportamientos del CMIMH con DahirA, y por otro, la hipocresía y manipulación con el centro de las artesanías, la factura de FERAMUR y la última respuesta del alcalde respecto a ella "podeis reclamarla lo que querais, no tenemos dinero y no la vamos a pagar", el extraño boicot a la I SDSH, la indiferencia del sector turístico, y las varias negativas del GDR respecto a apoyar proyectos de artesanía.

Nos preguntábamos los motivos del rechazo visceral a apoyar la artesanía de los agentes de desarrollo rural, en unos y otros apartados, y el rechazo "subliminal" del Centro de la Mujer para con DahirA. Estaba claro que éramos molestas, y que nos estaban despachando tranquilamente con algún ligero movimiento de manos, y con sutiles pataditas en el traseo. ¿Por qué éramos molestas? Al fin y al cabo, lo único que pretendíamos era contribuir al desarrollo sostenible de la comarca desde una perspectiva de igualdad. Pretendíamos crear puestos de trabajo, dignificar el sector turístico y que la comarca fuera conocida allende las fronteras por sus valores culturales y naturales.

Como nadie nos daba explicaciones razonables no tuvimos otro remedio que elucubrar y ir tirando del hilo. Así, fueron surgiendo hipótesis: es que somos mujeres que pretendemos estar codo a codo con los hombres, y eso en la comarca no se ha visto nunca, ni son bien vistas las mujeres con determinación; el sector turístico es un sector de una cerrada necedad incomprensible; las subvenciones las tienen amañadas para los amigos y los compromisos; no tenemos una definición política explícita y no saben si somos de los suyos o de los contrarios (por utilizar una frase muy habitual, con la que no estamos de acuerdo); no creen en nosotras porque somos mujeres y nos consideran inferiores; en realidad no saben, o no tienen intención de desarrollar un sector turístico rural fuerte; son acomplejados e incultos que relacionan la artesanía con la pobreza del pasado y prefieren los productos made in China porque creen que representan la modernidad urbana, etc. etc. etc.

Y, claro, hasta que no se solucionen estas cuestiones, no podemos dedicarnos a desarrollar el sector artesanal plenamente y a hablar mayoritariamente de artesanías. En la comarca estamos en un estadio anterior a la artesanía contemporánea, y es de ahí de donde tenemos que partir. Y en ello estamos. Intentando saber el por qué de la fobia a las artesanías de la comarca en general y a DahirA en particular. Por qué confunden desarrollo sostenible con el mismo desarrollo insostenible de siempre. Por qué no han escuchado nunca hablar de consumo de proximidad, ni falta que les hace. Por qué después de más de un lustro a rastras con el turismo rural no han creado un puñetero destino. Por qué hablan de que son igualitarios y nos ponen la escultura arrodillada en honor a Mariana de Pineda. Por qué rechazan a las mujeres resolutivas e igualitarias. Por qué no aceptan las críticas, cuando en democracia, las críticas son poco menos que una obligación.

Que ya nos gustaría a nosotras, y que eso no lo dude nadie, dedicarnos a comentar el estudio histórico y sociológico de la artesanía comarcal, lo avanzadas que van las obras del Convento de San Francisco, que albergará el Centro de las Artesanías, y que se ha iniciado la formación de las personas que trabajarán en él; que la feria comercial ha sido un éxito y que la organización de las Tres Culturas lleva buen ritmo; que se han puesto en marcha los talleres de confección; que ha comenzado el procesamiento de la lana de la segureña; que se han abierto tres nuevos talleres artesanales, que ha comenzado a trabajar el taller que manufactura esparto, siendo un éxito total la cogedora mecánica, la prensadora y la enrolladora, las tres inventadas en la comarca; que ya está funcionando la cooperativa de mermeladas con productos locales ecológicos, y la de queso de cabra, y la de esencias ecológicas, y la de manufacturación artesanal de almendras, y que la alcaparra ya ha recibido la denominación de ecológica; y que la revista de artesanías tiene tres mil subcriptor@s, y que en la radio comunitaria de Huéscar entrevistaron ayer a una maestra artesana de esparto, y que la semana próxima tenemos unas jornadas de radios comunitarias en Huéscar y que han encargado a un taller artesano los obsequios para l@s participantes, y que el concurso de artesanía ha alcanzado notoriedad internacional, y que los alojamientos rurales están al completo los treinta días del mes los próximos cuatro meses, y que ... ¡que más quisiéramos nosotras que hablar de todo eso, exclusivamente de eso, y nada más que eso!.

Pero de momento, no podemos, no hay realidades ni proyectos al respecto. Por eso hablamos de todo lo demás, observando, analizando, cuestionando, reclamando, exigiendo, reponiéndonos de las continuas sorpresas que nos depara el día a día... esperando respuestas.

DahirA.

lunes, 24 de enero de 2011

Si tenemos pista de padel y rejas en el parque ¿que importancia tiene el analfabetismo integral o funcional?


El desarrollo de un pueblo no se mide, o no deberíamos medirlo nunca, fijándonos exclusivamente en la imagen externa, es decir, en la cantidad de infraestructuras que posee y lo grandes y modernas que sean éstas, si no en la cultura que tiene el pueblo, la ciudadanía.

Digo ésto porque el grado cultural, entendiendo éste por lo más básico: la alfabetización, en Huéscar deja mucho que desear, y para ello voy a poner algunos ejemplos de situaciones que me han contado directamente, he estado presente o he sido parte de ellas:

1. Hace unos días, una chica que estaba de paso en Huéscar, por motivos laborales, y que venía de Málaga, me comentó muy sorprendida que nunca había visto a tantas mujeres sobre los cincuenta años analfabetas. Le parecía increíble que en estos tiempos, personas que todavía no son mayores no supieran leer y escribir.

2. Hace poco más de un año, la persona que dirige la revista de Huéscar y yo coincidimos en algún sitio y alguien nos presentó. Me animó, como presidenta de la asociación, a que le enviara alguna foto, si la tuviéramos, de nuestras últimas actuaciones, y algún texto, aunque fuera pequeño, manuscrito, y mal escrito "no te preocupes, que yo te corrijo las faltas de ortografía, y lo reescribo". ¿Por qué ese señor, que no me conocía de nada, dio por supuesto automáticamente que yo apenas sabía escribir? ¿quizás por que soy mujer y por la edad que intuyó que puedo tener?. Naturalmente, protestamos, y su disculpa no vino a solucionar mucho las cosas: "bueno, lo digo porque hace poco Fulanita, presidenta de X asociación, me pasó un escrito sobre tal actuación que dejaba mucho que desear, mal redactado y con muchas faltas de ortografía". Ah, vale, como Fulanita (por cierto, más joven que yo), es presidenta de asociación de mujeres y escribe poco y mal, todas las presidentas de asociaciones de mujeres de Huéscar escribimos poco y mal. Y, ojo, que no soy escritora ni lo pretendo, y cometo más de una falta de ortografía al escribir, y más de dos (y de las tildes, mejor no hablamos), que todavía recuerdo, en este mismo blog, un "abría" del verbo abrir escrito con h, que hace incomprensible la frase, y de lo que me dí cuenta una vez publicada la entrada.

3. Hace unos años, una asociación de mujeres contrató a una administrativa, cuyo fuerte no era la ortografía. En una presentación pública en pantalla, con un texto escrito por ella, el alcalde, cuyo fuerte no es la diplomacia, le fue corrigiendo en voz alta cada una de las faltas de ortografía que contenía el texto, y que eran unas cuantas, todo hay que decirlo. Pocos meses después llegó hasta la asociación un folleto del ayuntamiento que contenía faltas de ortografías garrafales y no pude por menos que recordar las correcciones del alcalde.

4. En unas dinámicas de grupo dentro de unas jornadas de liderazgo asociativo, la señora, mayor que yo, con la que correspondió trabajar un área en la que había que escribir, se disculpó antes de empezar "es que yo he aprendido hace poco a leer y escribir, y se me da mal, mejor escribes tú". Que la señora, que en su infancia tuvo que trabajar y no pudo asistir a la escuela, ni tampoco pudo hacerlo posteriormente por diversos avatares de su vida hasta llegar a una edad, podía ser comprensible, aunque no su baja autoestima en ese tema, ya que fue ella quien escribió lo que hubo que escribir, y lo hizo bien, además.

5. La asociación Educación Popular -tal vez ya he hablado de ello-, en su presentación en el blog plumabierta, en el apartado A punto primero de las Líneas de Trabajo, dice que, a través de un programa de voluntariado juvenil pretenden alfabetizar a los menores de entre 4 y 9 años de etnia gitana. Eso es muy preocupante, ya que viene a decir que en Huéscar existen muchos niños y niñas de entre 4 y 9 años que no están escolarizad@s, algo totalmente contrario a las leyes de este país, que dicen que es obligatoria la escolarización desde los seis hasta los dieciseis años. ¿Qué ocurre en Huéscar para que un porcentaje de niños y niñas estén sin escolarizar?. En el punto dos de ese apartado, también se dice que pretenden conseguir, a través de una escuela de flamenco, alfabetizar a los adolescentes de la misma etnia. Es decir, ni ahora ni hace diez años se ha hecho nada efectivo para que los niños y niñas de etnia gitana estén escolarizad@s. Sin que confundamos escolarización con absentismo escolar, porque son dos cuestiones diferentes, precisamente el mayor rendimiento escolar de los niños y niñas de etnia gitana excluidos socialmente se produce entre los cuatro y los ocho o nueve años. Un niño o una niña de esas características -exclusión social- lee y escribe mejor, y tiene una mayor capacidad de comprensión hasta los ocho o nueve años, que ese mismo niño o niña en la adolescencia, cuatro o seis años después.

6. En la biblioteca pública de Huéscar los carnets de soci@s de personas adultas escasean tanto que para el bibliotecario es un motivo de fiesta poder expedir uno.

Desconozco cual es el grado de analfabetismo entre la población masculina, así como el grado de absentismo escolar entre la franja de población afectada en total. Pero si que es bastante evidente que la palabra analfabetismo y analfabetismo funcional son relativamente usuales en Huéscar. A pesar de su Centro de Educación para Adultos, sus programas específicos con el colectivo gitano, su técnica dinamizadora para la igualdad trabajando incansable dentro de las asociaciones de mujeres.

Lo que viene a demostrar que las políticas practicadas en los tres últimos lustros para el desarrollo cultural de la población están siendo bastante ineficaces, o no les están concediendo la importancia que tienen. Quienes son, o deberían ser, los encargados de que esas áreas funcionen, y el analfabetismo en Huéscar, tanto integral como funcional, hubiera alcanzado la cota cero, no parecen preocupados en absoluto, puesto que no se ve en ningún sitio promoción de campañas y actuaciones al respecto. Ni siquiera se habla de ello. Les da igual que una parte de la población sea analfabeta, y que siga siéndolo por mucho tiempo.

Pero no, señoras y señores políticos locales: la primera valoración del estado de un pueblo no es en función de si tiene más o menos monumentos rehabilitados -y esto lo dice alguien que tiene una especial predilección por la historia urbanística rural, conste-, si no por la cultura que manifiesta tanto la ciudadanía como la clase política. Un pueblo inculto es un pueblo pobre, siempre. Y una clase política, que teniendo los medios, no hace nada, o no hace lo suficiente, para elevar la cultura de la ciudadanía a la que representa, es una clase política de tercera o de cuarta clase, como poco. Luego ese pueblo, por muchos adelantos tecnológicos y urbanísticos y de servicios públicos que tenga, es un pueblo marginal.

Por tanto, sin entrar a valorar el listado de consecuciones de ladrillo y pistas de padel que nos presenten como conseguidas, el nivel cultural de la población es lo que enriquece a un pueblo. Y me refiero a nivel general de cultura, que la formación reglada es otro tema. Cultura de conocer la historia del pueblo, de la comarca; cultura de que cualquier persona, de cualquier edad, y cualquier etnia acuda con regularidad a la biblioteca pública y utilice sus servicios; cultura de conocer y sentir orgullo de nuestro patrimonio urbanístico y natural; cultura de valorar lo nuestro, cultura de creer en nosotr@s, preservar y desarrollar nuestros recursos; cultura de saber informarnos, participar cuando nos convoquen o convocar nosotr@s mism@s cuando sintamos la necesidad; cultura para saber analizar, diferenciar, cuestionar, defender.

Para todo eso necesitamos saber leer y escribir, y ejercitar la lectura y la escritura; necesitamos utilizar las nuevas tecnologías de la información que nos conectan con el mundo vía directa. Mientras todo esto no suceda a nivel generalizado, que ningún político local se sienta orgulloso y predique a los cuatro vientos sus logros de carácter urbanístico en los que su intervención se ha limitado a solicitar la subvención para su consecución, y que en ocasiones se quedan inutilizados al día siguiente de terminados, o infrautilizados, en el mejor de los casos.

Cuando un partido político después de haber gobernado durante una o varias legislaturas consecutivas pueda aportar en su haber de logros que la biblioteca pública abre en horario de mañana y tarde y que las estadísticas de préstamos han crecido un mil por cien respecto a las actuales; que las asociaciones de mujeres ya no necesitan que personas ajenas les realicen, tramiten y entreguen la documentación para sus subvenciones; que todos los niños y niñas están escolarizados, y que el nivel de absentismo escolar ha descendido considerablemente; que tenemos una FPO con módulos de agricultura y turismo; que la artesanía tiene un espacio propio en la cultura y la economía locales; que los ciudadanos y ciudadanas acuden a los plenos municipales con regularidad y utilizan con criterio y participación el espacio de ruegos y preguntas; que los y las ciudadanas dejemos de ser "unidades de consumo" y nos hayamos convertido en actores y actrices participativas, críticas y dialogantes, en las mesas y los foros públicos, con datos en la mano, entonces, ese partido, sea cual sea, estará en todo su derecho de decir que gracias a su labor Huéscar es un pueblo culto, y por tanto, rico.

Pero mientras sigan pululando los fantasmas del envejecimiento, la emigración, el paro, y el analfabetismo, en cualquiera de sus acepciones, los listados de obras y servicios, por muy largos que sean, se quedan muy pobres. Excesivamente pobres. Signo inequívoco de la pobreza y la incultura de quien tan pomposamente los ha redactado y aprobado.

DahirA.


domingo, 23 de enero de 2011

Huéscar, descendida y descendiendo

En estos últimos días leo aquí y allí, en las páginas del partido gobernante en la localidad, sobre los logros obtenidos por el ayuntamiento de Huéscar en los últimos dieciseis años. La mayoría corresponden a infraestructuras, mejoradas las anteriores en unos casos, y de nueva implantación en otros. Estas infraestructuras no son discutibles: saltan a la vista. Pero no se han hecho en competencia con otro u otros partidos políticos. Es decir, no ha sido una carrera en la que varios partidos políticos actuaban simultáneamente, y el ganador en número de actuaciones ha sido un partido y no otro. No podemos decir por tanto que un partido ha sido mejor que otro. ¿Lo habría hecho mejor otro partido?. Eso no lo sabremos nunca.

Huéscar es cabeza de comarca, por ese motivo le corresponde albergar ciertas infraestructuras y delegaciones de administraciones, máxime teniendo en cuenta que las demás poblaciones cuentan con un número de habitantes bastante inferior a Huéscar, y las poblaciones pertenecientes a la comarca se encuentran en un radio no superior a los treinta kilómetros. Cámara Agraria, Escuela de Empresas, Oficina Seguridad Social, Centro de Salud, Institutos, Centro de la Mujer, SAE, Juzgado, Educación de Adultos, Parque de Bomberos, están concentrados en Huéscar. Después de más de treinta años de democracia, y habiendo sido hasta hace poco la comarca más deprimida de la Europa Comunitaria, y por lo tanto, fuertemente subvencionada por ésta, es de recibo que las infraestructuras y servicios anteriores hayan mejorado y se hayan creado otros nuevos acorde con los tiempos. Como también es de recibo que haya mejorado el asfaltado de las calles, el alumbrado público, las zonas verdes, las instalaciones culturales y deportivas, las áreas recreativas, el sistema de riego y la conservación de los montes y los bosques.

No cabe que el partido gobernante diga "yo he hecho y el otro no". El otro, aunque no sepamos exactamente quien es el otro (PP, PA, IU...) no ha tenido oportunidad de gobernar, la ciudadanía, no le ha dado ese voto de confianza. Pero lo que no se le puede reprochar es que no haya querido o sabido hacer.

Sin discutir todo lo que se ha llevado a cabo, todas esas infraestructuras realizadas, sí que hay un hecho indiscutible: la población sigue descendiendo. Parafraseando el título de una película, "Huéscar es una comarca de viejos". Se producen más muertes que nacimientos y el porcentaje de personas mayores de 65 años supera a las de menores de 20 años (cifras del 2006), a pesar de los residentes extranjeros e inmigrantes llegados a Huéscar, en las dos últimas décadas (algo más del 3% de la población total en 2006), así como el de residentes de otras comunidades del estado español, sobre los que no se tienen datos, el número de habitantes sigue descendiendo, hasta superar los mil habitantes menos en los últimos veinte años. El porcentaje de emigrantes es superior al de inmigrantes. Podríamos decir que en este fabuloso periodo de logros en infraestructuras y servicios, la población ha descendido en unas mil personas.

¿Qué está ocurriendo para que en una población pequeña, que apenas supera los ocho mil habitantes según unas fuentes, y que no llega a los ocho mil, según otras, a la que se la está dotando de numerosos servicios e infraestructuras públicas, el número de habitantes descienda de forma progresiva y relevante?. Algo grave de fondo tiene que estar pasando. Una de las razones puede ser, como decíamos antes, el envejecimiento de la población. Otra, qué duda cabe, la falta de oportunidades laborales que permitan vislumbrar un futuro digno.

El partido gobernante en los últimos dieciseis años puede vanagloriarse de las infraestructuras logradas, así como de los nuevos servicios públicos, pero no debe olvidar avergonzarse por su profunda incapacidad durante esos dieciseis años para lograr, no ya que la población aumente, si no para que permanezca estable basándose en los últimos dieciseis años. Si una población envejece, emigra, y tiene altos porcentajes de desempleo, es porque las políticas llevadas a cabo en cuestión de desarrollo económico y empleo son pésimas.

Si esa relación tan exhaustiva en materia en infraestructuras y servicios estuviera acompañada de cifras concretas de empleo y población, sin que las preceda el prefijo "des", habría que aplaudir y seguir apoyando al partido que lo ha logrado. Pero como desgraciadamente el prefijo "des" las acompaña, y las infraestructuras por sí mismas no dan de comer, especialmente cuando mientras dura su construcción se emplean a personas que no viven en Huéscar, donde se tendría que estar escuchando el estruendo de los aplausos, se escuchan abucheos. O, en el peor de los casos, reina el silencio absoluto.

DahirA.