Ya está abierto el tequio Made in Altiplano de Granada en Huéscar. De lunes a domingo en horario de mañana y tarde. Modesto. Muy modesto. Pequeño. Con inversión propia y atendido por socias de DahirA sin remuneración alguna. Sin coste alguno para nadie, salvo para los socios y socias de DahirA. Sin ánimo de lucro. Y con mucho ánimo de promocionar los productos artesanos y ecológicos del Altiplano.
Todavía somos pocos y pocas, aunque ofrecemos una cierta variedad de productos entre artesanías y alimentación envasada. Y se están uniendo más pequeñas empresas y talleres comarcales.
Los comentarios escuchados al vuelo de personas que se han detenido a mirar nos hacen pensar que hemos sabido transmitir más o menos correctamente la idea: es artesanía, es natural, es ecológico, es para turistas, es como la tienda de Órgiva, es herbolario ... En realidad, tiene una pizquita de cada uno de los calificativos. Y, sobre todo, es nuestro. Nuestro de nuestra tierra, producido y envasado en el Altiplano de Granada. Con nuestras manos. Libre de conservantes artificiales y de subvenciones.
Las primeras personas que entraron fueron dos encantadoras damitas que no tendrían más de ocho o nueve años. Miraron detenidamente la sección de colgantes (los hay de cerámica en dos estilos diferentes y de espejuelo). Preguntaron. Finalmente se decantaron por libretitas de papel reciclado con los principios del desarrollo sostenible en la contraportada.
El futuro de la comarca ya está aquí, como lo demostraron esas dos encantadoras y concienciadas niñas, fruto posiblemente de una educación familiar y escolar basada en el respeto y principios sostenibles. Están aquí. Son reales. Pueden elegir y eligen.
Somos Pueblos en Transición "y me pierdo en inmensas preguntas que lucen con explendor y absurdidad", con toda la precisión con la que Nacho Vegas pronuncia la equis.
lunes, 5 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Artesan@s: monit@s de feria
Con demasiada frecuencia, y eso ya lo hemos dicho en más de una ocasión, los ayuntamientos tratan a l@s artesan@s como "monitos de feria", aún sin darse cuenta y con su mejor voluntad, por puro desconocimiento del sector y porque, nunca conseguiré saber la razón, dan por hecho que l@s artesanas somos profesionales altruistas y disponibles en cualquier momento. Es muy fácil llegar a conclusión. Organizan un evento, a veces con una gran inversión económica, pero descubren que les falta un toque ¿ como diría? ... etnográfico, con sabor a tierra, a bohemia, a nostalgia, y hasta a exotismo. Y ¿quien mejor que l@s artesan@s para cubrir ese hueco? Reunimos todas las características: somos un poco nómadas, un poco hippies; ofertamos productos curiosos, unas veces innovadores, otras con claras reminiscencias al pasado. Admitimos los horarios y las fechas que nos imponen. Entretenemos al público un rato en un amplio horario a elegir por el público, y sin ningún coste para la organización. Y además, nos están haciendo un favor, ya que gracias a esa iniciativa nos están dando la oportunidad de comercializar nuestra producción, de aumentar nuestras ventas y por tanto, mejorar nuestra economía.
Pero en realidad no es así. Vayamos por partes. Lo de que l@s artesan@s somos nómadas y hippies es simplificar excesivamente y hasta caer en estereotipos falsos. Los y las artesanas necesitamos vender nuestra producción para poder vivir dignamente de nuestra profesión, sea cual sea el gremio al que pertenezcamos. Y como no existe un tejido comercial adecuado, en determinadas épocas nos acogemos a cualquier oferta que se nos presente, en un intento desesperado de vender el resultado de nuestro trabajo, ya que como cualquier otra persona necesitamos ingresos económicos para poder sustentarnos. Cuando no encontramos mejores canales de distribución, probamos con la oferta ferial. Que, eso sí, es amplia, diversa y cubre toda la geografía española. Y lo hacemos en nuestro tiempo libre o restamos jornadas de producción. Después de trabajar en los talleres cuarenta, cincuenta horas semanales, embalamos la parte de la producción que creemos oportuna -a veces, las piezas son delicadas y requieren embalajes especiales y un tiempo considerable-, cargamos, llegamos al lugar, descargamos, montamos el stand con mayor o menor estética, dependiendo de cada cual, y lo atendemos al público durante ocho, diez, doce horas al día. A veces, los eventos son de una sola jornada, a veces de tres o cuatro, y hasta de una semana. Finalizado el evento, realizamos el trabajo de recogida: volver a embalar, cargar, trasladarnos, descargar. Y a trabajar otra vez. Si hemos vendido suficiente, porque hay que reponer; si las ventas han sido irrelevantes, porque nos duele el fracaso comercial y estamos pensando en cambiar el estilo, o las piezas, abaratar costes y tiempo, o todo a la vez.
Si la feria a la que hemos acudido es cercana a nuestro lugar de residencia, ha sido de una sola jornada y el stand ha sido gratuito, es aceptable, aún en el caso de que no se hayan producido ventas relevantes. La inversión ha sido mínima. Y todavía nos podemos permitir un día de descanso semanal.
Pero si la feria se encuentra a cientos de kilómetros de nuestra residencia y tenemos que pagar por el stand, se complica demasiado, teniendo en cuenta que las ventas son una incertidumbre. Kilometraje, hotel, dietas, stand. Es frecuente que el importe de las ventas sea muy similar a los gastos que nos ha ocasionado, y con cierta frecuencia estos superan a los ingresos obtenidos por las ventas. Cuando ya se tiene una cierta experiencia en este último modelo de ferias, lo que se suele hacer es incrementar el precio de las piezas, para que éstas puedan resultar rentables. Pero eso es un arma de doble filo: a más precio, menos ventas.
El éxito de la ventas no depende exclusivamente de los productos ofertados. Existen múltiples variantes: día del mes, época del año, tipo de visitantes, poder adquisitivo de ést@s, ubicación dentro del recinto ferial, temperatura, cualidades de vendedor o vendedora que tengamos, el cansancio físico o psicológico que nos invada en esos momentos. Un mismo producto artesanal tiene fácil salida en unos lugares y muy dificil en otros. En mi caso, que tejía tapices con lanas -tejía, si; no es que haya dejado de ser artesana, que lo seguiré siendo siempre, es que las secuelas de una fractura me impiden seguir haciéndolo-, llevar éstos a ferias en verano es un suicidio comercial. También influyen las características socio culturales de la población. A veces, en los pueblitos, la mayoría de visitantes son personas mayores y familias con niñ@s con pocos proyectos decorativos o necesidades de rodearse de objetos singulares no relacionados con la oferta standard. Aunque esas personas se entretienen curioseando en los puestos, preguntando precios, comentando lo que les recuerdan a objetos que tenían en su casa cuando eran jóvenes, o que recuerdan de la casa de sus abuelos, y se enzarzan en charlas nostálgicas que van enlazando con otros temas. O regañando a l@s niñ@s. O los maridos apurando a las esposas para que no se entretengan tanto. En definitiva, unas y otras personas han pasado unas horas entretenidas, han visto cosas nuevas y curiosas y no les ha costado nada económicamente. Unas y otras, apuestan para que el ayuntamiento vuelva a organizar la feria el año próximo.
En otras ferias ocurre que el rigor de los organizadores para baremar la artesanía es muy difuso, o nulo. En la mayoría de ferias de las llamadas "mercados medievales" que se organizan en los pueblos pequeños, la muestra de productos ofertados es una mezcla imposible: artesanías puras, semi artesanías, productos de mercadillo, productos de reventa, manualidades de aficionad@s, productos importados, productos de fabricación industrial, a veces camuflados como artesanales y otras con el sello inequívoco de China ... en esas ferias, si hay alguien que gana, es el más listo: quien ha conseguido un producto muy barato, que llame la atención del cliente, y que el vendedor sea bueno. Normalmente, ese producto tiene poco o nada que ver con la artesanía.
Entre unos y otros motivos, el artesano y la artesana, después de haber hecho varias ferias sigue sin saber si su producción es comercial o no. Para saberlo necesita tener sus productos en diferentes puntos de venta estables, abiertos todo el año y en los que sólo se venda artesanía. Ese si es un buen filtro para saber si son comerciales. Y si no lo son, los motivos: precio, materia prima, diseño. Entonces sí que puede plantearse continuar esa línea o modificarla. También puede suceder que en unos puntos se vendan y en otros no. En esos casos, el artesano o la artesana producirá una línea para unos comercios y reinventará otras líneas para otros. Pero siempre contará con una cierta estabilidad en las ventas y los ingresos y distribuirá su tiempo laboral y su tiempo libre y de descanso de forma racional. Esa estabilidad mínima sólo nos la puede proporcionar una red de tiendas de artesanía que hoy por hoy no existen. De ahí que nos veamos en la necesidad de ser nómadas temporales.
En cuanto a que l@s artesan@s somos bohemios y hippies es puro tópico. L@s artesan@s somos bohemios, hippies, tradicionales, activistas, pasotas, resignados, conservadores, progresistas, creyentes, ate@s, vegetarian@s, carnívor@s; nos gusta la vida ordenada o desordenada; somos fumadores de cigarrillos de marihuana o de tabaco rubio de picadura, o de tabaco negro, o ex-fumadores o no fumadores; nos gusta el alcohol o somos abstemios; tenemos familia o somos solter@s; nos gusta conducir o no; somos habladores o callad@s; cultos o incultos; tenemos formación universitaria o no; nos gusta el fútbol o la literatura; tenemos mala leche o somos afables. Como cualquier funcionari@, arquitect@, fontaner@ o dependiente, o cualquier otra profesión. Como personas, cada cual pertenecemos a un grupo social.
Como profesionales tenemos nuestra propia idiosincrasia, como la tienen los médic@s o los mecánic@s. Nos gusta compartir conocimientos y experiencias con colegas. La mayor singularidad que podamos tener es a consecuencia del trabajo en talleres individuales generalmente -casi nunca con más de dos o tres personas- y necesitar de un entorno en el que poder desarrollar la creatividad implícita y explícita en el trabajo manual. A veces por las técnicas empleadas -si necesitas que una pieza salga del horno a tal hora, tienes que poner éste a cual, sean las seis de la tarde o la una de la madrugada-, a veces por cuestiones creativas -más de una vez he abandonado un tapiz en un punto en el que me resultaba imposible continuar, por más intentos que hiciera, y al día siguiente me he despertado a las cuatro de la madrugada con la forma precisa de hacerlo, y he dado un salto de la cama y he corrido a terminarlo antes de que se diluyera la idea-, a veces por plazos de entrega tenemos que modificar horarios o alargar jornadas. Pero ahí se acaban nuestras singularidades. Ni tenemos el don de la ubicuidad ni somos vendedores. Y nos gusta descansar dos días a la semana como a cualquier otro trabajador o trabajadora. O elegir nosotr@s mism@s que eventos feriales nos interesan, cuales pueden ser más beneficiosos a corto, medio y largo plazo para nuestro desarrollo profesional y comercial. En cuales nos sentimos mejor representados como sector. En cuales se dignifica nuestra profesión y nuestra producción.
Pero estos detalles no los conocen l@s organizadores de eventos feriales, ni les interesan lo más mínimo. A est@s organizadores sólo les interesa redondear su evento sin precio añadido, o pagar el precio pactado con la empresa que ofrece el pack de feria artesanal, aunque esa empresa esté explotando a l@s artesan@s participantes, como suele ocurrir con este tipo de empresas, que mediante extravagantes métodos utilizan a l@s artesanos en su propio beneficio económico.
Todo ésto viene a cuento porque esta mañana Dahira hemos tenido una reunión para hablar de una oferta de feria artesanal en Castilléjar. La alcaldesa había pensado en una feria en la que hubiera mucho público y que consistia exclusivamente en que se aprovechara la carpa instalada para fines festivos y Dahira convocara a l@s artesan@s, que muy gustosamente estarán encantad@s de pasar un sábado o domingo de agosto metidos en la carpa ocho o diez horas, más montaje y desmontaje y que cuando toque sol y se convierta en una sauna, pues a saunarnos, sin más connotaciones artesanales, ni de consumo de proximidad, ni culturales, ni comerciales, ni de desarrollo sostenible. Y todo por puro desconocimiento. Como suele ocurrir, salvo honrosas excepciones, como es el ayuntamiento de Cortes de Baza que entendió hace ya tres años que un mercadillo artesanal beneficia a la ciudadanía y al municipio tanto o más que a l@s artesan@s y que como nuestro trabajo y nuestro tiempo de descanso es muy respetable, ha creído oportuna una pequeña inversión económica para dignificar el evento y a l@s artesan@s que acudimos, siempre con la duda de si se producirán ventas o no. En Cortes de Baza la ciudadanía se beneficia, el evento es congruente y l@s artesan@s no perdemos, con opción a ganar también. Luego, ganamos tod@s.
Sólo faltan 13 municipios de los 14 que integran el Altiplano de Granada que respeten al sector artesanal y apuesten por las artesanías comarcales.
DahirA.
Pero en realidad no es así. Vayamos por partes. Lo de que l@s artesan@s somos nómadas y hippies es simplificar excesivamente y hasta caer en estereotipos falsos. Los y las artesanas necesitamos vender nuestra producción para poder vivir dignamente de nuestra profesión, sea cual sea el gremio al que pertenezcamos. Y como no existe un tejido comercial adecuado, en determinadas épocas nos acogemos a cualquier oferta que se nos presente, en un intento desesperado de vender el resultado de nuestro trabajo, ya que como cualquier otra persona necesitamos ingresos económicos para poder sustentarnos. Cuando no encontramos mejores canales de distribución, probamos con la oferta ferial. Que, eso sí, es amplia, diversa y cubre toda la geografía española. Y lo hacemos en nuestro tiempo libre o restamos jornadas de producción. Después de trabajar en los talleres cuarenta, cincuenta horas semanales, embalamos la parte de la producción que creemos oportuna -a veces, las piezas son delicadas y requieren embalajes especiales y un tiempo considerable-, cargamos, llegamos al lugar, descargamos, montamos el stand con mayor o menor estética, dependiendo de cada cual, y lo atendemos al público durante ocho, diez, doce horas al día. A veces, los eventos son de una sola jornada, a veces de tres o cuatro, y hasta de una semana. Finalizado el evento, realizamos el trabajo de recogida: volver a embalar, cargar, trasladarnos, descargar. Y a trabajar otra vez. Si hemos vendido suficiente, porque hay que reponer; si las ventas han sido irrelevantes, porque nos duele el fracaso comercial y estamos pensando en cambiar el estilo, o las piezas, abaratar costes y tiempo, o todo a la vez.
Si la feria a la que hemos acudido es cercana a nuestro lugar de residencia, ha sido de una sola jornada y el stand ha sido gratuito, es aceptable, aún en el caso de que no se hayan producido ventas relevantes. La inversión ha sido mínima. Y todavía nos podemos permitir un día de descanso semanal.
Pero si la feria se encuentra a cientos de kilómetros de nuestra residencia y tenemos que pagar por el stand, se complica demasiado, teniendo en cuenta que las ventas son una incertidumbre. Kilometraje, hotel, dietas, stand. Es frecuente que el importe de las ventas sea muy similar a los gastos que nos ha ocasionado, y con cierta frecuencia estos superan a los ingresos obtenidos por las ventas. Cuando ya se tiene una cierta experiencia en este último modelo de ferias, lo que se suele hacer es incrementar el precio de las piezas, para que éstas puedan resultar rentables. Pero eso es un arma de doble filo: a más precio, menos ventas.
El éxito de la ventas no depende exclusivamente de los productos ofertados. Existen múltiples variantes: día del mes, época del año, tipo de visitantes, poder adquisitivo de ést@s, ubicación dentro del recinto ferial, temperatura, cualidades de vendedor o vendedora que tengamos, el cansancio físico o psicológico que nos invada en esos momentos. Un mismo producto artesanal tiene fácil salida en unos lugares y muy dificil en otros. En mi caso, que tejía tapices con lanas -tejía, si; no es que haya dejado de ser artesana, que lo seguiré siendo siempre, es que las secuelas de una fractura me impiden seguir haciéndolo-, llevar éstos a ferias en verano es un suicidio comercial. También influyen las características socio culturales de la población. A veces, en los pueblitos, la mayoría de visitantes son personas mayores y familias con niñ@s con pocos proyectos decorativos o necesidades de rodearse de objetos singulares no relacionados con la oferta standard. Aunque esas personas se entretienen curioseando en los puestos, preguntando precios, comentando lo que les recuerdan a objetos que tenían en su casa cuando eran jóvenes, o que recuerdan de la casa de sus abuelos, y se enzarzan en charlas nostálgicas que van enlazando con otros temas. O regañando a l@s niñ@s. O los maridos apurando a las esposas para que no se entretengan tanto. En definitiva, unas y otras personas han pasado unas horas entretenidas, han visto cosas nuevas y curiosas y no les ha costado nada económicamente. Unas y otras, apuestan para que el ayuntamiento vuelva a organizar la feria el año próximo.
En otras ferias ocurre que el rigor de los organizadores para baremar la artesanía es muy difuso, o nulo. En la mayoría de ferias de las llamadas "mercados medievales" que se organizan en los pueblos pequeños, la muestra de productos ofertados es una mezcla imposible: artesanías puras, semi artesanías, productos de mercadillo, productos de reventa, manualidades de aficionad@s, productos importados, productos de fabricación industrial, a veces camuflados como artesanales y otras con el sello inequívoco de China ... en esas ferias, si hay alguien que gana, es el más listo: quien ha conseguido un producto muy barato, que llame la atención del cliente, y que el vendedor sea bueno. Normalmente, ese producto tiene poco o nada que ver con la artesanía.
Entre unos y otros motivos, el artesano y la artesana, después de haber hecho varias ferias sigue sin saber si su producción es comercial o no. Para saberlo necesita tener sus productos en diferentes puntos de venta estables, abiertos todo el año y en los que sólo se venda artesanía. Ese si es un buen filtro para saber si son comerciales. Y si no lo son, los motivos: precio, materia prima, diseño. Entonces sí que puede plantearse continuar esa línea o modificarla. También puede suceder que en unos puntos se vendan y en otros no. En esos casos, el artesano o la artesana producirá una línea para unos comercios y reinventará otras líneas para otros. Pero siempre contará con una cierta estabilidad en las ventas y los ingresos y distribuirá su tiempo laboral y su tiempo libre y de descanso de forma racional. Esa estabilidad mínima sólo nos la puede proporcionar una red de tiendas de artesanía que hoy por hoy no existen. De ahí que nos veamos en la necesidad de ser nómadas temporales.
En cuanto a que l@s artesan@s somos bohemios y hippies es puro tópico. L@s artesan@s somos bohemios, hippies, tradicionales, activistas, pasotas, resignados, conservadores, progresistas, creyentes, ate@s, vegetarian@s, carnívor@s; nos gusta la vida ordenada o desordenada; somos fumadores de cigarrillos de marihuana o de tabaco rubio de picadura, o de tabaco negro, o ex-fumadores o no fumadores; nos gusta el alcohol o somos abstemios; tenemos familia o somos solter@s; nos gusta conducir o no; somos habladores o callad@s; cultos o incultos; tenemos formación universitaria o no; nos gusta el fútbol o la literatura; tenemos mala leche o somos afables. Como cualquier funcionari@, arquitect@, fontaner@ o dependiente, o cualquier otra profesión. Como personas, cada cual pertenecemos a un grupo social.
Como profesionales tenemos nuestra propia idiosincrasia, como la tienen los médic@s o los mecánic@s. Nos gusta compartir conocimientos y experiencias con colegas. La mayor singularidad que podamos tener es a consecuencia del trabajo en talleres individuales generalmente -casi nunca con más de dos o tres personas- y necesitar de un entorno en el que poder desarrollar la creatividad implícita y explícita en el trabajo manual. A veces por las técnicas empleadas -si necesitas que una pieza salga del horno a tal hora, tienes que poner éste a cual, sean las seis de la tarde o la una de la madrugada-, a veces por cuestiones creativas -más de una vez he abandonado un tapiz en un punto en el que me resultaba imposible continuar, por más intentos que hiciera, y al día siguiente me he despertado a las cuatro de la madrugada con la forma precisa de hacerlo, y he dado un salto de la cama y he corrido a terminarlo antes de que se diluyera la idea-, a veces por plazos de entrega tenemos que modificar horarios o alargar jornadas. Pero ahí se acaban nuestras singularidades. Ni tenemos el don de la ubicuidad ni somos vendedores. Y nos gusta descansar dos días a la semana como a cualquier otro trabajador o trabajadora. O elegir nosotr@s mism@s que eventos feriales nos interesan, cuales pueden ser más beneficiosos a corto, medio y largo plazo para nuestro desarrollo profesional y comercial. En cuales nos sentimos mejor representados como sector. En cuales se dignifica nuestra profesión y nuestra producción.
Pero estos detalles no los conocen l@s organizadores de eventos feriales, ni les interesan lo más mínimo. A est@s organizadores sólo les interesa redondear su evento sin precio añadido, o pagar el precio pactado con la empresa que ofrece el pack de feria artesanal, aunque esa empresa esté explotando a l@s artesan@s participantes, como suele ocurrir con este tipo de empresas, que mediante extravagantes métodos utilizan a l@s artesanos en su propio beneficio económico.
Todo ésto viene a cuento porque esta mañana Dahira hemos tenido una reunión para hablar de una oferta de feria artesanal en Castilléjar. La alcaldesa había pensado en una feria en la que hubiera mucho público y que consistia exclusivamente en que se aprovechara la carpa instalada para fines festivos y Dahira convocara a l@s artesan@s, que muy gustosamente estarán encantad@s de pasar un sábado o domingo de agosto metidos en la carpa ocho o diez horas, más montaje y desmontaje y que cuando toque sol y se convierta en una sauna, pues a saunarnos, sin más connotaciones artesanales, ni de consumo de proximidad, ni culturales, ni comerciales, ni de desarrollo sostenible. Y todo por puro desconocimiento. Como suele ocurrir, salvo honrosas excepciones, como es el ayuntamiento de Cortes de Baza que entendió hace ya tres años que un mercadillo artesanal beneficia a la ciudadanía y al municipio tanto o más que a l@s artesan@s y que como nuestro trabajo y nuestro tiempo de descanso es muy respetable, ha creído oportuna una pequeña inversión económica para dignificar el evento y a l@s artesan@s que acudimos, siempre con la duda de si se producirán ventas o no. En Cortes de Baza la ciudadanía se beneficia, el evento es congruente y l@s artesan@s no perdemos, con opción a ganar también. Luego, ganamos tod@s.
Sólo faltan 13 municipios de los 14 que integran el Altiplano de Granada que respeten al sector artesanal y apuesten por las artesanías comarcales.
DahirA.
miércoles, 23 de junio de 2010
El feminismo visto por l@s prehistóric@s comarcales
Artesanía es una palabra tabú en la comarca. Ecología es una palabra despreciada, salvo excepciones, cuando nos salva de un gran desaguisado. Feminismo también lo es. Feminista es casi un insulto. Muchas "erres" vamos acumulando en DahirA. Sólo nos falta hablar de aborto, homosexualidad y matrimonios del mismo sexo y el fantasma de Torquemada se avalanzará sobre nuestras cabezas femeninas y masculinas y artesanas y ecologistas.
El tema, feminismo, me lo han proporcionado casualmente unos comentarios que acabo de leer en el foro pikazahuescar.superforos.com . Un, o una comentarista sugiere que, puesto que en la comarca hay muy poco empleo, este se debería reservar para los hombres, de forma que las mujeres puedan dedicarse tranquilamente a las labores domésticas y al cuidado de l@s hij@s, y de paso, en ninguna familia habría paro absoluto.
Hay otros comentarios similares, enlazados en la dinámica de respuestas. También se sugiere que los hombres deberían quejarse por los empleos "exclusivamente" femeninos que se están creando en la comarca, en referencia a las trabajadoras en empresas de atención a las personas dependientes. Otro comentario dice que las mujeres tenemos cualidades naturales para ser cuidadoras.
En la próxima reunión de equipo directivo de la asociación voy a proponer, para que sea incluída en el orden del día de la próxima asamblea, y someterla posteriormente a votación, la creación de los premios "Mejor Prehistóric@ del Año" para Huéscar. Podrán optar al premio personas de ambos sexos, y cualquier edad, formación académica, religión y filiación política. Posiblemente, nos llevaríamos más de una sorpresa, y l@s candidat@s serán más abundantes de lo que suponemos. Y ya suponemos, que no lo dude nadie.
Quienes piensan, da igual que sean hombres o mujeres, que sería más lógico volver a una sociedad donde existan dos roles entre hombres y mujeres claramente diferenciados, merecen cuanto menos, ser relegados a los museos de pehistoria. En el José Gilbert de Orce quedarían muy bien junto al esqueleto de un mamífero extinguido.
Así que en esas estamos: las mujeres de Huéscar y comarca, afortunadas por continuar nuestra ancestral labor de cuidadoras; pero como los tiempos evolucionan, ahora remuneradas, y seguramente con derecho a vacaciones, pagas extraordinarias, bajas médicas y permisos de maternidad. Todo un logro. Tan grande que los hombres hasta se pueden sentir heridos en su, también ancestral, modo de sentir la vida vista desde su pedestal de machos dominantes.
No, señores míos, no; al principio de la humanidad, allá por la más remota prehistoria y por la prehistoria más reciente, las sociedades si estaban distribuidas en roles perfectamente diferenciados: chamanes y chamanas, artesanos, cazadores y recolectoras. Entonces tenía sentido, se trataba de preservar la especie. Los hombres salían a cazar, a veces a territorios alejados de sus asentamientos, y las mujeres se quedaban en la tribu gestando, pariendo y amamantando. Hace algunos años leí -lamento no recordar la fuente- que las mujeres por aquellos tiempos menstruaban una vez al año, coincidiendo con la vuelta de los hombres de sus viajes cazadores y exploratorios; o quizás los hombres volvían atraídos por la llamada reproductora, no debe estar muy claro. Con el tiempo, los períodos menstruales fueron acortándose, de forma que los hombres regresaban antes, o para que los hombres regresaran antes. El ser humano debía haber descubierto ya el placer de la sexualidad, añadido al reproductor. Pero es posible que todo esto sea una leyenda, sin ningún rigor científico, ya digo que no recuerdo donde lo leí, ni por quien está firmado.
Las mujeres, en aquellos remotos tiempos de la humanidad, cumplían su papel de hembras: gestaban, parían y amamantaban por pura biología y por puro instinto de conservación. Pero desde entonces, ha llovido bastante, incluso en territorios en los que ahora llueve poco. Está demostrado, y doy fe de ello, que los hombres son tan estupendos cuidadores de sus hij@s como lo son las mujeres; también son buenos cuidadores de padres y madres y personas dependientes. De hecho, muchos hombres eligen la profesión de enfermería. Que algún retrógrado o alguna retrógrada diga que las mujeres tenemos más instinto de cuidadoras es una memez tan grande que, si no fuera por el terrible significado que tiene, no merecería siquiera que le miráramos de igual a igual.
Lo de que si los hombres de la comarca se dedicaran a traer el sustento a casa y las mujeres a sustentarla, eliminando de esta forma los porcentajes de desempleo, es una memez, al menos, tan retrógrada como la anterior. Puro estilo machista y religioso. Instinto de dominio de unos a otras que, como cualquier situación de dominio que se precie, esconde un tremendo complejo de inferioridad.
En cuanto a lo de que los hombres, si trabajan fuera de casa no pueden "colaborar" (terrible palabra esa de colaborar), es otra memez más. Si las mujeres pueden, ¿los hombres no?; acaso son más débiles que las mujeres?. A ver si ahora debemos invertir los conceptos y para definir a los hombres de la comarca debemos decir "machos pertenecientes a las especie humana con menor capacidad, inteligencia emocional y mayor vulnerabilidad que sus compañeras de especie, las mujeres".
¿Cuanto falta todavía para que llegue aquí una verdadera educación integral no sexista? Igualdad debería tomar cartas en este asunto con urgencia. No nos olvidemos de que siempre estamos educando a la siguiente generación y si seguimos con las ñoñerías tipo asociaciones de mujeres, asociaciones de hombres, y pasitos de tortuga tipo me reúno con las compañeras una vez al año para comer y brindar por la igualdad, comentarios como los que he leído hoy seguirán escuchándolos mis tataraniet@s.
Y en el camino, unas cuantas generaciones de hombres y de mujeres seguirán sin conocer la libertad y la igualdad de género.
Por cierto, hoy es noche de San Juan, noche de solsticio -aunque creo que fué antes de ayer el verdadero solsticio-. En cualquier caso, la tradición, pagana y católica, dota a esta noche de fuego, magia y deseos. Noche de akelarres.
¡Feliz solsticio a todos y todas, pagan@s y creyentes!
DahirA.
El tema, feminismo, me lo han proporcionado casualmente unos comentarios que acabo de leer en el foro pikazahuescar.superforos.com . Un, o una comentarista sugiere que, puesto que en la comarca hay muy poco empleo, este se debería reservar para los hombres, de forma que las mujeres puedan dedicarse tranquilamente a las labores domésticas y al cuidado de l@s hij@s, y de paso, en ninguna familia habría paro absoluto.
Hay otros comentarios similares, enlazados en la dinámica de respuestas. También se sugiere que los hombres deberían quejarse por los empleos "exclusivamente" femeninos que se están creando en la comarca, en referencia a las trabajadoras en empresas de atención a las personas dependientes. Otro comentario dice que las mujeres tenemos cualidades naturales para ser cuidadoras.
En la próxima reunión de equipo directivo de la asociación voy a proponer, para que sea incluída en el orden del día de la próxima asamblea, y someterla posteriormente a votación, la creación de los premios "Mejor Prehistóric@ del Año" para Huéscar. Podrán optar al premio personas de ambos sexos, y cualquier edad, formación académica, religión y filiación política. Posiblemente, nos llevaríamos más de una sorpresa, y l@s candidat@s serán más abundantes de lo que suponemos. Y ya suponemos, que no lo dude nadie.
Quienes piensan, da igual que sean hombres o mujeres, que sería más lógico volver a una sociedad donde existan dos roles entre hombres y mujeres claramente diferenciados, merecen cuanto menos, ser relegados a los museos de pehistoria. En el José Gilbert de Orce quedarían muy bien junto al esqueleto de un mamífero extinguido.
Así que en esas estamos: las mujeres de Huéscar y comarca, afortunadas por continuar nuestra ancestral labor de cuidadoras; pero como los tiempos evolucionan, ahora remuneradas, y seguramente con derecho a vacaciones, pagas extraordinarias, bajas médicas y permisos de maternidad. Todo un logro. Tan grande que los hombres hasta se pueden sentir heridos en su, también ancestral, modo de sentir la vida vista desde su pedestal de machos dominantes.
No, señores míos, no; al principio de la humanidad, allá por la más remota prehistoria y por la prehistoria más reciente, las sociedades si estaban distribuidas en roles perfectamente diferenciados: chamanes y chamanas, artesanos, cazadores y recolectoras. Entonces tenía sentido, se trataba de preservar la especie. Los hombres salían a cazar, a veces a territorios alejados de sus asentamientos, y las mujeres se quedaban en la tribu gestando, pariendo y amamantando. Hace algunos años leí -lamento no recordar la fuente- que las mujeres por aquellos tiempos menstruaban una vez al año, coincidiendo con la vuelta de los hombres de sus viajes cazadores y exploratorios; o quizás los hombres volvían atraídos por la llamada reproductora, no debe estar muy claro. Con el tiempo, los períodos menstruales fueron acortándose, de forma que los hombres regresaban antes, o para que los hombres regresaran antes. El ser humano debía haber descubierto ya el placer de la sexualidad, añadido al reproductor. Pero es posible que todo esto sea una leyenda, sin ningún rigor científico, ya digo que no recuerdo donde lo leí, ni por quien está firmado.
Las mujeres, en aquellos remotos tiempos de la humanidad, cumplían su papel de hembras: gestaban, parían y amamantaban por pura biología y por puro instinto de conservación. Pero desde entonces, ha llovido bastante, incluso en territorios en los que ahora llueve poco. Está demostrado, y doy fe de ello, que los hombres son tan estupendos cuidadores de sus hij@s como lo son las mujeres; también son buenos cuidadores de padres y madres y personas dependientes. De hecho, muchos hombres eligen la profesión de enfermería. Que algún retrógrado o alguna retrógrada diga que las mujeres tenemos más instinto de cuidadoras es una memez tan grande que, si no fuera por el terrible significado que tiene, no merecería siquiera que le miráramos de igual a igual.
Lo de que si los hombres de la comarca se dedicaran a traer el sustento a casa y las mujeres a sustentarla, eliminando de esta forma los porcentajes de desempleo, es una memez, al menos, tan retrógrada como la anterior. Puro estilo machista y religioso. Instinto de dominio de unos a otras que, como cualquier situación de dominio que se precie, esconde un tremendo complejo de inferioridad.
En cuanto a lo de que los hombres, si trabajan fuera de casa no pueden "colaborar" (terrible palabra esa de colaborar), es otra memez más. Si las mujeres pueden, ¿los hombres no?; acaso son más débiles que las mujeres?. A ver si ahora debemos invertir los conceptos y para definir a los hombres de la comarca debemos decir "machos pertenecientes a las especie humana con menor capacidad, inteligencia emocional y mayor vulnerabilidad que sus compañeras de especie, las mujeres".
¿Cuanto falta todavía para que llegue aquí una verdadera educación integral no sexista? Igualdad debería tomar cartas en este asunto con urgencia. No nos olvidemos de que siempre estamos educando a la siguiente generación y si seguimos con las ñoñerías tipo asociaciones de mujeres, asociaciones de hombres, y pasitos de tortuga tipo me reúno con las compañeras una vez al año para comer y brindar por la igualdad, comentarios como los que he leído hoy seguirán escuchándolos mis tataraniet@s.
Y en el camino, unas cuantas generaciones de hombres y de mujeres seguirán sin conocer la libertad y la igualdad de género.
Por cierto, hoy es noche de San Juan, noche de solsticio -aunque creo que fué antes de ayer el verdadero solsticio-. En cualquier caso, la tradición, pagana y católica, dota a esta noche de fuego, magia y deseos. Noche de akelarres.
¡Feliz solsticio a todos y todas, pagan@s y creyentes!
DahirA.
lunes, 21 de junio de 2010
Nuevo tequio en la Comarca de Huéscar
Ya conocíamos un tequio en la comarca, el que con tanto empeño llevan a cabo en La Puebla de Don Fadrique las personas que defienden día a día Radio Pikaza, una pequeña radio comunitaria, que apenas tiene cobertura en la citada población en la que hay censadas unas dos mil quinientas personas, pero que en realidad viven muchas menos. A pesar de la escasísima cobertura, gracias a la red de redes podemos escuchar su programa de la mañana "La cocina del Ay-Unta" en radiopikazaonline.blogspot.com en cualquier lugar del mundo (sabemos que en Argentina la escucha una persona encantadora y en Escocia la escucha otra persona encantadora). El objetivo de Radio Pikaza es que los jóvenes de La Puebla no se vean en la necesidad de emigrar arrastrados por la falta de oportunidades laborales y culturales en su pueblo.
Ahora DahirA estamos organizando otro pequeño tequio en Huéscar: Made in Altiplano de Granada, un punto estable de exposición y promoción de productos artesanos y ecológicos comarcales, así como la difusión de los museos y un mapa comarcal localizando los puntos sostenibles existentes, con el objetivo prioritario de fomentar el desarrollo sostenible de la comarca.
Bien mirado, perseguimos los mismos objetivos, aunque utilizamos herramientas diferentes para llevarlos a cabo, ambas partiendo del concepto de tequio. Cada cual utiliza las herramientas que mejor sabe: un@s los medios de comunicación comunitarios y las nuevas tecnologías, y otr@s las artesanías. Tanto una como otra creemos en el futuro de la comarca. Y queremos seguir perteneciendo a la comarca. Viviendo de forma digna en nuestra comarca, en nuestros pequeños pueblos. Y que nuestr@s hij@s también puedan vivir aquí en el futuro con el mismo status de dignidad, o superior, que es lo que corresponde: un poco más de evolución para cada nueva generación.
No sabemos de momento si el tequio de DahirA sufrirá persecuciones municipales como las que sufre de cuando en cuando el tequio vecino. Pero todo podría ser. Cuando organizamos la I Semana de Desarrollo Sostenible de la Comarca de Huéscar, en esta localidad, el sr. García, teniente de alcalde del ayuntamiento de Huéscar, nos negó hasta el agua. Y la frase es literal. Junto a la carpa de la Mancomunidad de Municipios, que es donde organizamos el evento, hay un grifo de agua para el servicio de la carpa, y cuando solicitamos al sr. García que nos abrieran la llave que da agua al grifo nos respondió "no". Rotundo y categórico. También intentó sabotear el evento, llamándonos seis días antes diciendo que tenían que desmontar un 40 % de la carpa para llevarla a arreglar, lo que a DahirA le supuso tener que seleccionar entre l@s expositores que habían confirmado su participación, y llamar a algun@s (el 40 %) para denegarles el derecho a participar en ese evento. La carpa no fué desmontada, aunque no lo supimos hasta el último día que teníamos que montar los stand necesariamente, por tanto, tuvimos un 40 % del espacio vacío.
No sería sorprendente que ahora tampoco le den ni agua a la sede de DahirA y el punto de exposición y promoción de Made in Altiplano de Granada en Huéscar. Sede y servicio público que no cuesta dinero a nadie, que no se va a comer ni un euro de dinero público, que va a depender exclusivamente del trabajo voluntario de l@s soci@s de DahirA y del apoyo de otras personas que también creen en este proyecto.
Aunque las antipatías por DahirA vienen desde bastante antes, incluso de antes de ser DahirA. Cuando un grupo de artesanas de la comarca nos planteamos constituirnos en asociación, a petición de una de las futuras socias fundadoras, fuimos a pedir unos estatutos estandard sobre los que basarnos al Centro Información a la Mujer de Huéscar. Días después, la técnica, sra. Nieto, que estaba de permiso maternal por aquellas fechas, nos encontró en la Feria de la Oveja Segureña y nos instó a que no nos constuyéramos en asociación con frases como "no vais a saber hacer el papeleo, es muy complicado", "casi con toda seguridad os denegarán el registro" "ya hay una asociación de artesanos en Cúllar, no merece la pena hacer otra aquí, uniros a ellos", "de verdad que es muy complicado, mi consejo es que no lo intenteis", y otras que con el tiempo he olvidado.
Posiblemente el tequio de DahirA en Huéscar tampoco sea bienvenido ahora. Es lo que tiene ser mujeres emprendedoras y defensoras del desarrollo sostenible en un país gobernado por un partido político que ha creado un Ministerio de Igualdad y está promocionando el Desarrollo Sostenible.
¿Qué será, será, del tequio Made in Altiplano de Granada? ... pronto lo sabremos.
domingo, 13 de junio de 2010
Comarca de Huéscar, ¿asociacionismo o sociacionismo?
"La asociación sin ánimo de lucro se crea para fovorecer a terceros y no para recibir beneficios ni gozar de sus servicios, por lo cual, los beneficios que se obtengan del desarrollo de las actividades de la asociación se destinarán a la propia entidad para que ésta pueda seguir desarrollando sus actividades de forma que la colectividad obtenga de mejor manera los objetivos que la asociación persigue." emplea.universia.es
En Huéscar, esta población del Altiplano de Granada con título de ciudad y cabeza de comarca, de apenas ocho mil habitantes, perteneciente al mundo rural un tanto desestructurado y confuso, se concentran un número importante de asociaciones, unas de carácter local, otras comarcal, otras autónomico y otras nacional, que representan distintos sectores y colectivos: empresarios, desarrollo rural, personas discapacitas, ganadería, turismo, artesanía, igualdad de género ... Cada una, como es lógico, actua en la defensa de los intereses generales del colectivo o temática en la que se basan sus objetivos: sensibilización, difusión, derechos, formación, desarrollo, mejoras, legislación, apoyos, reivindicaciones, expansión, cooperación, denuncias ... a través de distintas actividades y actuaciones: campañas, recursos legales, ferias, jornadas, cursos, seminarios, comunicación, manifiestos, exposiciones, eventos culturales, talleres, propuestas, adhesiones, rechazos ... Normalmente, cualquiera de estas iniciativas son de carácter público y general, ya que se trata de dar a conocer a la sociedad en general la problemática y la importancia social, cultural o económica de la temática que representa cada asociación, así como la necesidad de que la sociedad en general se haga eco de ella y sea comprendida; que la sociedad sienta que es parte de esa temática, que la sociedad, la ciudadanía, tome conciencia de que también le afecta a ella, cualquier tema, cualquier problema, cualquier logro, cualquier derecho, cualquier progreso, es cosa de tod@s, aunque no nos afecte directamente ... favorecer a terceros, que dice el texto del principio. Porque terceros somos tod@s en algún momento, igual que somos primer@s en otros momentos.
A raíz de la propuesta y aprobación del Ayuntamiento de Huéscar para instalar en la comarca una macro incineradora, altamente contaminante, como el propio alcalde, Sr. Gallego reconoció posteriormente, y durante los casi dos meses que mantuvieron firme la propuesta, y el debate y rechazo social que se generó sobre ella, nos hemos dado cuenta, como ya hemos apuntado en alguna otra entrada en este mismo espacio, que la mayoría de asociaciones de Huéscar son asociaciones pasivas, sin capacidad analítica y sin verdadera vocación de defensa y reivincicación de sus propios intereses y mucho menos de intereses indirectos. La asociación nacional de la oveja segureña no relacionó la contamininación del territorio con la degradación que supondría para su sector; la asociación de turismo tampoco relacionó un territorio contaminado con la pérdida consiguiente de visitantes turísticos que buscan calidad y salud del territorio que eligen para sus vacaciones; las asociaciones de mujeres tampoco se pronunciaron, no vieron la relación entre ser ciudadanas, trabajadoras, desempleadas, y la pertenencia a un territorio contaminado, excluído de los nuevos yacimientos de empleo y de empleo sostenible y de futuro para ellas y sus familias y sus convecin@s. La contaminación que generaría esa macro incineradora, de haberse llevado a cabo, habría supuesto la pérdida de numersos empleos, ya establecidos, de todos o la mayoría de empleos relacionados con la agricultura, la ganadería, la viticultura, el turismo rural, justamente de los sectores afianzados o emergentes de la comarca. Pero a ninguna, o a casi ninguna, asociación sectorial pareció importarle ni se sintió amenazada. O al menos, así lo ha parecido por su silencio manifiesto. Los apenas sesenta días de duración pública del proyecto de la macro incineradora de Huéscar están siendo muy útiles a posteriori para, a poco que reflexionemos, darnos cuenta de la verdadera realidad en la que se encuentra la comarca, en cualquiera de los apartados sobre los que hagamos la reflexión.
Parece que cada una de estas asociaciones, tan recatadas a la hora de discernir entre lo perjudicial o beneficioso para la colectividad y emprender las oportunas reivindicaciones públicas a favor o en contra, tengan como primer punto de los objetivos de sus estatutos practicar el silencio frente a cualquier agresión que les afecte directa o indirectamente. Quizás, porque son asociaciones tuteladas; quizás porque temen que si difieren públicamente de las políticas gobernantes se les relacione con las políticas de la oposición, entendiendo oposición como la otra parte del binomio político PSOE-PP, PP-PSOE; quizás porque temen perder fuentes de financiación seguras; quizás porque ni siquiera saben cuales son sus objetivos, pasaban por aquí y les han ofertado/vendido algo, que más da lo que sea, o las condiciones, se trata de estar, figurar, aparecer, no de ser.
Entre estas asociaciones silenciosas están algunas asociaciones de mujeres de Huéscar. Asociaciones con un número importante de socias, dos de ellas tienen hasta doscientas cincuenta o más socias; cuentan con el apoyo del ayuntamiento, en forma de locales gratuitos, subvenciones estables -mínimas, pero estables, al menos hasta hace poco- y otras puntuales de mucha mayor cuantía concedida a alguna asociación para un proyecto de cierta relevancia del que se han apropiado de alguna manera, pasando a ser la asociación de la idea y ejecutura del proyecto, parte secundaria y sin capacidad de decisión sobre su propio proyecto (no nos han dicho cuando,... nos han dicho que lo van a llevar a ... gracias a ellos .... estamos esperando que ellos nos digan ...). Desde el momento en que una asociación recibe financiación pública, es decir, dinero que es de tod@s, está obligada a que esa inversión repercuta directamente en tod@s, que las acciones que se emprendan partiendo de esa financiación sean abiertas a tod@s. Y su obligación es defender el proyecto, no dejarlo en manos de. En el caso de las asociaciones de mujeres cuyo objetivo primero es la igualdad de género deben emprender actividades abiertas claramente identificadas con ese objetivo. Las excursiones lúdicas para algunas socias y los maridos de éstas no está nada claro que sean acciones por la igualdad de género. Ni las comidas para un número restringido de socias y maridos de éstas parecen actuaciones reivindicativas en cuestiones de igualdad de derechos. Ni las excursiones campestres y las actividades que las secundan organizadas por una federación y financiadas con dinero público, válidas únicamente para diez socias de cada asociación se pueden considerar ni reivindicativas ni abiertas; esto ha sido motivo, por ejemplo, para que una asociación de Castril haya presentado la baja en la federación comarcal. El dinero público invertido en esas actividades se convierte, por tanto, en una inversión privada y restringida para beneficio de un número limitado y minoritario de mujeres, entre el total de mujeres asociadas y de las asociaciones asociadas a la federación. Tendríamos que aprender a distinguir entre la reivindicación de espacios privados exclusivos para mujeres, necesariamente promovidos y organizados y financiados por éstas con toda legitimidad, por supuesto, y actuaciones para y en igualdad de género en los que tengan cabida mujeres y hombres, asociad@s o no, familiares o no, especialmente en el caso de que hayan sido financiados con dinero de tod@s.
En la comarca de Huéscar, en el Altiplano de Granada, con las asociaciones, hablando en términos generales, y en términos particulares para el caso de las asociaciones de mujeres, pasa como con todo lo demás: todo está camuflado, encubierto, ni si ni no, negro pero blanco al mismo tiempo, que no se moleste nadie, con parecer ya hemos avanzado, con figurar ya existimos, tampoco hay que correr, peor estábamos antes ... y Papá Estado, dándonos dinero de bolsillo para nuestros gastos, que para eso somos l@s hij@s sobreprotegidos, inmadur@s, dependientes y algo aprovechad@s, como cualquier hij@ mimad@ por un progenitor irresponsable e interesado en asegurarse con esa dependencia los cuidados de su propia vejez. Aunque ya se sabe: las personas inmaduras tampoco se responsabilizan nunca de nada, y en cualquier momento se van detrás del tito o de la tita que les ofrece mejor caramelo, o mejor deportivo, dependiendo de las edades y ambiciones de cada cual.
Mientras no se demuestre lo contrario, aquí, en la Comarca de Huéscar, en el Altiplano de Granada, y salvo honrosas excepciones siempre que sea demostrable, a las asociaciones habría que retirarles la "a" del principio de la palabra: sociaciones. La "a" de asociación, como las denominaciones de origen y las identificaciones geográficas protegidas, debe ganarse a base de hechos reiterados que demuestren sobradamente la calidad y el merecimiento.
DahirA.
En Huéscar, esta población del Altiplano de Granada con título de ciudad y cabeza de comarca, de apenas ocho mil habitantes, perteneciente al mundo rural un tanto desestructurado y confuso, se concentran un número importante de asociaciones, unas de carácter local, otras comarcal, otras autónomico y otras nacional, que representan distintos sectores y colectivos: empresarios, desarrollo rural, personas discapacitas, ganadería, turismo, artesanía, igualdad de género ... Cada una, como es lógico, actua en la defensa de los intereses generales del colectivo o temática en la que se basan sus objetivos: sensibilización, difusión, derechos, formación, desarrollo, mejoras, legislación, apoyos, reivindicaciones, expansión, cooperación, denuncias ... a través de distintas actividades y actuaciones: campañas, recursos legales, ferias, jornadas, cursos, seminarios, comunicación, manifiestos, exposiciones, eventos culturales, talleres, propuestas, adhesiones, rechazos ... Normalmente, cualquiera de estas iniciativas son de carácter público y general, ya que se trata de dar a conocer a la sociedad en general la problemática y la importancia social, cultural o económica de la temática que representa cada asociación, así como la necesidad de que la sociedad en general se haga eco de ella y sea comprendida; que la sociedad sienta que es parte de esa temática, que la sociedad, la ciudadanía, tome conciencia de que también le afecta a ella, cualquier tema, cualquier problema, cualquier logro, cualquier derecho, cualquier progreso, es cosa de tod@s, aunque no nos afecte directamente ... favorecer a terceros, que dice el texto del principio. Porque terceros somos tod@s en algún momento, igual que somos primer@s en otros momentos.
A raíz de la propuesta y aprobación del Ayuntamiento de Huéscar para instalar en la comarca una macro incineradora, altamente contaminante, como el propio alcalde, Sr. Gallego reconoció posteriormente, y durante los casi dos meses que mantuvieron firme la propuesta, y el debate y rechazo social que se generó sobre ella, nos hemos dado cuenta, como ya hemos apuntado en alguna otra entrada en este mismo espacio, que la mayoría de asociaciones de Huéscar son asociaciones pasivas, sin capacidad analítica y sin verdadera vocación de defensa y reivincicación de sus propios intereses y mucho menos de intereses indirectos. La asociación nacional de la oveja segureña no relacionó la contamininación del territorio con la degradación que supondría para su sector; la asociación de turismo tampoco relacionó un territorio contaminado con la pérdida consiguiente de visitantes turísticos que buscan calidad y salud del territorio que eligen para sus vacaciones; las asociaciones de mujeres tampoco se pronunciaron, no vieron la relación entre ser ciudadanas, trabajadoras, desempleadas, y la pertenencia a un territorio contaminado, excluído de los nuevos yacimientos de empleo y de empleo sostenible y de futuro para ellas y sus familias y sus convecin@s. La contaminación que generaría esa macro incineradora, de haberse llevado a cabo, habría supuesto la pérdida de numersos empleos, ya establecidos, de todos o la mayoría de empleos relacionados con la agricultura, la ganadería, la viticultura, el turismo rural, justamente de los sectores afianzados o emergentes de la comarca. Pero a ninguna, o a casi ninguna, asociación sectorial pareció importarle ni se sintió amenazada. O al menos, así lo ha parecido por su silencio manifiesto. Los apenas sesenta días de duración pública del proyecto de la macro incineradora de Huéscar están siendo muy útiles a posteriori para, a poco que reflexionemos, darnos cuenta de la verdadera realidad en la que se encuentra la comarca, en cualquiera de los apartados sobre los que hagamos la reflexión.
Parece que cada una de estas asociaciones, tan recatadas a la hora de discernir entre lo perjudicial o beneficioso para la colectividad y emprender las oportunas reivindicaciones públicas a favor o en contra, tengan como primer punto de los objetivos de sus estatutos practicar el silencio frente a cualquier agresión que les afecte directa o indirectamente. Quizás, porque son asociaciones tuteladas; quizás porque temen que si difieren públicamente de las políticas gobernantes se les relacione con las políticas de la oposición, entendiendo oposición como la otra parte del binomio político PSOE-PP, PP-PSOE; quizás porque temen perder fuentes de financiación seguras; quizás porque ni siquiera saben cuales son sus objetivos, pasaban por aquí y les han ofertado/vendido algo, que más da lo que sea, o las condiciones, se trata de estar, figurar, aparecer, no de ser.
Entre estas asociaciones silenciosas están algunas asociaciones de mujeres de Huéscar. Asociaciones con un número importante de socias, dos de ellas tienen hasta doscientas cincuenta o más socias; cuentan con el apoyo del ayuntamiento, en forma de locales gratuitos, subvenciones estables -mínimas, pero estables, al menos hasta hace poco- y otras puntuales de mucha mayor cuantía concedida a alguna asociación para un proyecto de cierta relevancia del que se han apropiado de alguna manera, pasando a ser la asociación de la idea y ejecutura del proyecto, parte secundaria y sin capacidad de decisión sobre su propio proyecto (no nos han dicho cuando,... nos han dicho que lo van a llevar a ... gracias a ellos .... estamos esperando que ellos nos digan ...). Desde el momento en que una asociación recibe financiación pública, es decir, dinero que es de tod@s, está obligada a que esa inversión repercuta directamente en tod@s, que las acciones que se emprendan partiendo de esa financiación sean abiertas a tod@s. Y su obligación es defender el proyecto, no dejarlo en manos de. En el caso de las asociaciones de mujeres cuyo objetivo primero es la igualdad de género deben emprender actividades abiertas claramente identificadas con ese objetivo. Las excursiones lúdicas para algunas socias y los maridos de éstas no está nada claro que sean acciones por la igualdad de género. Ni las comidas para un número restringido de socias y maridos de éstas parecen actuaciones reivindicativas en cuestiones de igualdad de derechos. Ni las excursiones campestres y las actividades que las secundan organizadas por una federación y financiadas con dinero público, válidas únicamente para diez socias de cada asociación se pueden considerar ni reivindicativas ni abiertas; esto ha sido motivo, por ejemplo, para que una asociación de Castril haya presentado la baja en la federación comarcal. El dinero público invertido en esas actividades se convierte, por tanto, en una inversión privada y restringida para beneficio de un número limitado y minoritario de mujeres, entre el total de mujeres asociadas y de las asociaciones asociadas a la federación. Tendríamos que aprender a distinguir entre la reivindicación de espacios privados exclusivos para mujeres, necesariamente promovidos y organizados y financiados por éstas con toda legitimidad, por supuesto, y actuaciones para y en igualdad de género en los que tengan cabida mujeres y hombres, asociad@s o no, familiares o no, especialmente en el caso de que hayan sido financiados con dinero de tod@s.
En la comarca de Huéscar, en el Altiplano de Granada, con las asociaciones, hablando en términos generales, y en términos particulares para el caso de las asociaciones de mujeres, pasa como con todo lo demás: todo está camuflado, encubierto, ni si ni no, negro pero blanco al mismo tiempo, que no se moleste nadie, con parecer ya hemos avanzado, con figurar ya existimos, tampoco hay que correr, peor estábamos antes ... y Papá Estado, dándonos dinero de bolsillo para nuestros gastos, que para eso somos l@s hij@s sobreprotegidos, inmadur@s, dependientes y algo aprovechad@s, como cualquier hij@ mimad@ por un progenitor irresponsable e interesado en asegurarse con esa dependencia los cuidados de su propia vejez. Aunque ya se sabe: las personas inmaduras tampoco se responsabilizan nunca de nada, y en cualquier momento se van detrás del tito o de la tita que les ofrece mejor caramelo, o mejor deportivo, dependiendo de las edades y ambiciones de cada cual.
Mientras no se demuestre lo contrario, aquí, en la Comarca de Huéscar, en el Altiplano de Granada, y salvo honrosas excepciones siempre que sea demostrable, a las asociaciones habría que retirarles la "a" del principio de la palabra: sociaciones. La "a" de asociación, como las denominaciones de origen y las identificaciones geográficas protegidas, debe ganarse a base de hechos reiterados que demuestren sobradamente la calidad y el merecimiento.
DahirA.
sábado, 12 de junio de 2010
Movimiento Pikaza en el Altiplano de Granada
¿Que es una picaza? ... en mi tierra biológica, la cercana Murcia, es una azada pequeña, herramienta para escarbar la tierra con el objeto de esponjarla y prepararla para una plantación, liberarla de las malas hierbas, o excavar un hueco con la capacidad suficiente para albergar el bulbo, semilla o esqueje o brote que se quiere plantar para que crezca sano y saludable.
¿Qué es una Pikaza? ... una pequeñísima radio comunitaria de un pequeñísimo pueblo del Altiplano, PDF, o lo que es lo mismo Puebla Don Fadrique, que existe gracias a un grupo de personas que practican la modalidad de "tequio", comprometidas con el medio ambiente, con el desarrollo sostenible local y global-el verdadero, no el de titulares-, con la justicia social, y que se han convertido en la voz de la conciencia de quienes gobiernan la localidad y que a veces llama la atención de la administración autónomica, quizás porque le resulta insoportable su propia conciencia y necesita acallarla, acallarse.
¿Qué es el Movimiento Pikaza? ... podríamos definirlo como los grupos locales de personas que sin alineación alguna con el partido gobernante en su localidad y la comunidad autónoma, sea este el mismo o distinto, abren vías de comunicación participativa, diversa, crítica y constructiva a través de radios comunitarias, radios comunitarias en proyecto, foros abiertos y blog y se intercomunican entre sí, dando lugar de esta forma a una comunicación entre todos los habitantes de la comarca y de cualquier otro lugar, en los que se denuncia, se propone, se opina, se pregunta, se informa y en los que juega un papel importante el conocimiento, el rigor, la ironía y hasta la parodia. Radios, foros y blog donde unos y otras hablan sin tabues de democracia horizontal, de ecología, de economía, de modelos sostenibles, de política local y comarcal, de música y de actividades cotidianas. Radios y foros donde las personas que creemos en la libertad y la verdadera democracia, la sostenibilidad y la ecología como futuro, la igualdad social y de género, nos sentimos representadas y bienvenidas. Donde el sentido común y el conocimiento suplen la falta de transportes públicos en la comarca y la falta de transparencia política. Radio Pikaza PDF no sabe que ha iniciado un movimiento social. Pero ahí están los foros y los blog:
radiopikaza.superforos.com
riodecortes.superforos.com
riocastril.superforos.com
radiopikazaonline.blogspot.com
Vivimos en un momento de apatía política, cultural, económica y social genaralizadas, pero como en todo momento histórico de represión, impotencia ciudadana, pérdida de identidad, alineación, abusos políticos, y/o conformismo ciudadano, en cualquier lugar, en el lugar más insospechado, alguien -ya sea inicialmente individual o grupalmente- habla en voz alta, pregunta en voz alta, descubre en voz alta, opina en voz alta, reclama derechos en voz alta, denuncia en voz alta. Y cuanto más le niega el poder, más fuerza adquiere. Eso deberían recordarlo muy bien quienes vivieron la dictadura franquista y la transición, política a la democracia en nuestro país, y quienes, siendo más jóvenes, han recibido formación política de izquierdas. Aunque hoy he leído, en unos y otros foros, frases como "que alguien le pare los pies al alcalducho de Cortes", o "atajo de comunistas" aplicadas a quienes están en contra del trasvase del río Castril; trasvase que está firmemente apoyado y defendido por un alcalde socialista. y que es totalmente insostenible, incongruente y dañino. Quizás es precisamente esta confusión política, este intercambio de ideologías, la que está haciendo que las personas sensatas, lógicas, honestas, con sentido común simplemente, sean tildadas despectivamente de alcalduchos y de comunistas. Y ahí es donde nace, casi sin darse cuenta, casi sin querer, sin ser conscientes de ello, el "Movimiento Pikaza"; movimiento que tendrá una durabilidad en función del tiempo que permanezcan las personas y l@s polític@s irresponsables, incapaces, confus@s, equívoc@s, engaños@s, interesad@s, acomplejad@s, desinformad@s. Ni un día más. Ni un día menos.
DahirA.
¿Qué es una Pikaza? ... una pequeñísima radio comunitaria de un pequeñísimo pueblo del Altiplano, PDF, o lo que es lo mismo Puebla Don Fadrique, que existe gracias a un grupo de personas que practican la modalidad de "tequio", comprometidas con el medio ambiente, con el desarrollo sostenible local y global-el verdadero, no el de titulares-, con la justicia social, y que se han convertido en la voz de la conciencia de quienes gobiernan la localidad y que a veces llama la atención de la administración autónomica, quizás porque le resulta insoportable su propia conciencia y necesita acallarla, acallarse.
¿Qué es el Movimiento Pikaza? ... podríamos definirlo como los grupos locales de personas que sin alineación alguna con el partido gobernante en su localidad y la comunidad autónoma, sea este el mismo o distinto, abren vías de comunicación participativa, diversa, crítica y constructiva a través de radios comunitarias, radios comunitarias en proyecto, foros abiertos y blog y se intercomunican entre sí, dando lugar de esta forma a una comunicación entre todos los habitantes de la comarca y de cualquier otro lugar, en los que se denuncia, se propone, se opina, se pregunta, se informa y en los que juega un papel importante el conocimiento, el rigor, la ironía y hasta la parodia. Radios, foros y blog donde unos y otras hablan sin tabues de democracia horizontal, de ecología, de economía, de modelos sostenibles, de política local y comarcal, de música y de actividades cotidianas. Radios y foros donde las personas que creemos en la libertad y la verdadera democracia, la sostenibilidad y la ecología como futuro, la igualdad social y de género, nos sentimos representadas y bienvenidas. Donde el sentido común y el conocimiento suplen la falta de transportes públicos en la comarca y la falta de transparencia política. Radio Pikaza PDF no sabe que ha iniciado un movimiento social. Pero ahí están los foros y los blog:
radiopikaza.superforos.com
riodecortes.superforos.com
riocastril.superforos.com
radiopikazaonline.blogspot.com
Vivimos en un momento de apatía política, cultural, económica y social genaralizadas, pero como en todo momento histórico de represión, impotencia ciudadana, pérdida de identidad, alineación, abusos políticos, y/o conformismo ciudadano, en cualquier lugar, en el lugar más insospechado, alguien -ya sea inicialmente individual o grupalmente- habla en voz alta, pregunta en voz alta, descubre en voz alta, opina en voz alta, reclama derechos en voz alta, denuncia en voz alta. Y cuanto más le niega el poder, más fuerza adquiere. Eso deberían recordarlo muy bien quienes vivieron la dictadura franquista y la transición, política a la democracia en nuestro país, y quienes, siendo más jóvenes, han recibido formación política de izquierdas. Aunque hoy he leído, en unos y otros foros, frases como "que alguien le pare los pies al alcalducho de Cortes", o "atajo de comunistas" aplicadas a quienes están en contra del trasvase del río Castril; trasvase que está firmemente apoyado y defendido por un alcalde socialista. y que es totalmente insostenible, incongruente y dañino. Quizás es precisamente esta confusión política, este intercambio de ideologías, la que está haciendo que las personas sensatas, lógicas, honestas, con sentido común simplemente, sean tildadas despectivamente de alcalduchos y de comunistas. Y ahí es donde nace, casi sin darse cuenta, casi sin querer, sin ser conscientes de ello, el "Movimiento Pikaza"; movimiento que tendrá una durabilidad en función del tiempo que permanezcan las personas y l@s polític@s irresponsables, incapaces, confus@s, equívoc@s, engaños@s, interesad@s, acomplejad@s, desinformad@s. Ni un día más. Ni un día menos.
DahirA.
jueves, 10 de junio de 2010
El lugar por donde empieza a cambiar el mundo es nuestro lugar
Así dice en el texto recibido por DahirA a propósito del proyecto Pascua Lama. Este es un proyecto minero de la multinacional canadiense Barrick Gold, la mayor empresa del mundo dedicada a la extracción de oro. Respecto al proyecto de Pascua Lama, que se situaria en la región entre Atacama en Chile y San Juan en Argentina y al que la propia empresa le augura una vida de 23 años a la mina, Greenpeace ya emitió un informe en el 2005 denunciando que afectará a tres glaciares y la utilización de cianuro de sodio empleada en la extracción contaminará el río Huasco, comprometiendo las actividades agricolas tradicionales de la comarca, que afectarán a unos setenta mil agricultores. Por otro lado, Amnistia Internacional ha emitido otro informe este año en el que recuerda que los proyectos de desarrollo a gran escala ponen en peligro los medios de subsistencia de los pueblos indígenas, e incluye en ese informe el impacto que tendría en la región el proyecto de Pascua Lama.
Desde que una expedición encontró el filón de oro en el 1994 y la Barrick Gold se interesó por la explotación, numerosas asociaciones indígenas y ecologistas están batallando contra ese proyecto, con el apoyo de organizaciones internacionales, como Greenpeace y Amnistia Internacional, aunque a DahirA la primera noticia de Pascua Lama le llegara hace apenas unos días. El último correo que ha llegado a la asociación, pidiendo firmas solidarias, está titulado "Cuando hay que apoyar hay que hacerlo" y está remitido por una mujer de la comarca de Huéscar, que es quien le ha puesto el título al correo. Una mujer comprometida en temas medioambientales y de derechos humanos internacionales, como avala su propia firma sumada a la lista de otras muchas contra el proyecto de Pascua Lama.
Una mujer de la que DahirA no recibió ningún correo solicitando firmas solidarias contra del proyecto de macro incineradora de Huéscar, seguramente porque "cuando no hay que apoyar no hay que hacerlo" y la incineradora de Huéscar no era "el lugar por donde empieza a cambiar el mundo es nuestro lugar". Los jefes son los jefes, y si eso puede perjudicar la salud futura de l@s hij@s y el futuro de la tierra donde ella ha decidido traerlos al mundo, pues que le vamos a hacer. Ninguna situación es perfecta. Pero queda claro que esta mujer es una mujer solidaria en temas medioambientales, siempre que no vayan a afectar ni remotamente a su economía. Argentina y Chile quedan lejos, y las relaciones entre estos y España son cosa de la diplomacia y de la política internacional a nivel de estado. Por tanto, un nombre en medio de un listado, sin incluir siquiera la población o el país, pasará totalmente desapercibida. La nómina no peligra y el honor solidario y medioambiental queda a salvo: la destrucción de glaciares en Chile y Argentina, la contaminación del río Huasco y la calidad de vida de los habitantes de las regiones de Atacama y San Juan son malos, y así, mediante la inclusión del nombre, se manifiesta públicamente. La contaminación del aire, la tierra y el agua y la destrucción de cientos de puestos de trabajo en su comarca, con la consiguiente contaminación de las personas y el empobrecimiento de éstas, parece que no tiene importancia, por tanto, no es necesario manifestarse públicamente en contra.
¡Ay!, si Mariana de Pineda levantara la cabeza y viera esa estatua que han erigido en su nombre y en nombre de todas las mujeres de la comarca, y que han colocado, bien visible, en el centro de una céntrica plaza de Huéscar -posiblemente con el nombre de la heroína-, en actitud humillada y sumisa, representándola a ella, que con tanta dignidad defendió sus principios políticos, con tanta dignidad ocultó los nombres con cuyo conocimiento las autoridades la habrían eximido de la condena a muerte, y con tanta dignidad llegó al patíbulo, y se viera así, desnuda y arrodillada, a la vista de tod@s, como ejemplo para las mujeres del siglo XXI en Huéscar ... esas mujeres que son solidarias con los conflictos lejanos y silenciosas con los propios, esas mujeres que están para defender los derechos y el progreso de las mujeres de la comarca. En silencio. Y en privado. Que nadie, ni hombre ni mujer, se asuste y se escandalice. ¡Ay! que pena que ni Mariana de Pineda en el siglo XVIII, ni Josefa Caballero en el siglo XXI, sean dignas de tener en cuenta para las mujeres que abanderan la igualdad de género en nuestra querida Huéscar.
DahirA.
Desde que una expedición encontró el filón de oro en el 1994 y la Barrick Gold se interesó por la explotación, numerosas asociaciones indígenas y ecologistas están batallando contra ese proyecto, con el apoyo de organizaciones internacionales, como Greenpeace y Amnistia Internacional, aunque a DahirA la primera noticia de Pascua Lama le llegara hace apenas unos días. El último correo que ha llegado a la asociación, pidiendo firmas solidarias, está titulado "Cuando hay que apoyar hay que hacerlo" y está remitido por una mujer de la comarca de Huéscar, que es quien le ha puesto el título al correo. Una mujer comprometida en temas medioambientales y de derechos humanos internacionales, como avala su propia firma sumada a la lista de otras muchas contra el proyecto de Pascua Lama.
Una mujer de la que DahirA no recibió ningún correo solicitando firmas solidarias contra del proyecto de macro incineradora de Huéscar, seguramente porque "cuando no hay que apoyar no hay que hacerlo" y la incineradora de Huéscar no era "el lugar por donde empieza a cambiar el mundo es nuestro lugar". Los jefes son los jefes, y si eso puede perjudicar la salud futura de l@s hij@s y el futuro de la tierra donde ella ha decidido traerlos al mundo, pues que le vamos a hacer. Ninguna situación es perfecta. Pero queda claro que esta mujer es una mujer solidaria en temas medioambientales, siempre que no vayan a afectar ni remotamente a su economía. Argentina y Chile quedan lejos, y las relaciones entre estos y España son cosa de la diplomacia y de la política internacional a nivel de estado. Por tanto, un nombre en medio de un listado, sin incluir siquiera la población o el país, pasará totalmente desapercibida. La nómina no peligra y el honor solidario y medioambiental queda a salvo: la destrucción de glaciares en Chile y Argentina, la contaminación del río Huasco y la calidad de vida de los habitantes de las regiones de Atacama y San Juan son malos, y así, mediante la inclusión del nombre, se manifiesta públicamente. La contaminación del aire, la tierra y el agua y la destrucción de cientos de puestos de trabajo en su comarca, con la consiguiente contaminación de las personas y el empobrecimiento de éstas, parece que no tiene importancia, por tanto, no es necesario manifestarse públicamente en contra.
¡Ay!, si Mariana de Pineda levantara la cabeza y viera esa estatua que han erigido en su nombre y en nombre de todas las mujeres de la comarca, y que han colocado, bien visible, en el centro de una céntrica plaza de Huéscar -posiblemente con el nombre de la heroína-, en actitud humillada y sumisa, representándola a ella, que con tanta dignidad defendió sus principios políticos, con tanta dignidad ocultó los nombres con cuyo conocimiento las autoridades la habrían eximido de la condena a muerte, y con tanta dignidad llegó al patíbulo, y se viera así, desnuda y arrodillada, a la vista de tod@s, como ejemplo para las mujeres del siglo XXI en Huéscar ... esas mujeres que son solidarias con los conflictos lejanos y silenciosas con los propios, esas mujeres que están para defender los derechos y el progreso de las mujeres de la comarca. En silencio. Y en privado. Que nadie, ni hombre ni mujer, se asuste y se escandalice. ¡Ay! que pena que ni Mariana de Pineda en el siglo XVIII, ni Josefa Caballero en el siglo XXI, sean dignas de tener en cuenta para las mujeres que abanderan la igualdad de género en nuestra querida Huéscar.
DahirA.
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