No a la escultura de mujer arrodillada representando a Mariana Pineda en la Plaza Santa Adela de Huéscar

jueves, 20 de mayo de 2010

Día de resaca por ingestión excesiva de "Incineradora Huéscar"

Hoy es día de resaca. Resaca informativa, resaca de datos, resaca de nombres, resaca de empresas sospechosas, resaca de preguntas, resaca de especulaciones variopintas, resaca de traducciones y traducciones de páginas en internet escritas en inglés, resaca de cifras, resaca de dioxinas y furanos, resaca de horas con el teléfono pegado en al oreja, resaca de culpabilidades medioambientales varias cada vez que descubríamos que la empresa nestlé perjudica la salud de las personas y del medio ambiente, que yo tiré una lata al contenedor de orgánico, y mil detalles cotidianos más; resaca de rezos a dioses y diosas varias para que se paralizara el proyecto de la incineradora de Húescar. Mientras duraba la etapa de absorber y absorber, entre trago y trago, hemos olvidado transcribir un texto completo, y donde copiamos simplemente el titular, en referencia a una persona relacionada con el turismo rural del Altiplano "no veo inconveniente en que se apoye" deberíamos haber añadido el resto del párrafo "...y se estudie a fondo todo tipo de proyectos, siempre que sea totalmente sano y límpio, que den vida a mi pueblo" (Granada Hoy, 8 mayo 2010). Y donde nos preguntábamos por todas las asociaciones de mujeres del Altiplano de Granada que tan recatado silencio guardaban respecto a la incineradora, olvidamos mencionar que la Asociación La Alhábega de Huéscar sí ha tenido un papel participativo en este asunto. Pequeños detalles que tienen su importancia, sin ninguna duda. Por eso tratamos de subsanarlos, aunque sea con días de retraso.

Así que hoy, después de esta etapa en el territorio del Altiplano que ha durado casi dos meses, en la que cada día nos levántabamos angustiad@s y nos acostábamos angustiad@s, pensando que el futuro de nuestro territorio estaba pendiente de un hilo, de una decisión política tremendamente equivocada pero que parecía muy firme, podemos volver otra vez a nuestros problemas cotidianos, esos que por formar parte ya de la costumbre cotidiana no nos agobian más de lo necesario. Esos problemas de dificil resolución: como conseguir que se implante un tejido artesanal coherente y firme en la comarca; como conseguir rescatar artesanías al borde de la extinción; como conseguir abrir tiendas de exclusivas de artesanías de la comarca; como conseguir que se ponga en valor la lana y el esparto de nuestra comarca; como conseguir abrir tiendas exclusivas de productos ecológicos comarcales; como potenciar el consumo de proximidad; como organizar eventos sostenibles comarcales sin un euro de presupuesto; como hacer llegar a los colegios e institutos de la comarca los talleres abiertos de DahirA medioambientales y de igualdad; como conseguir editar la revista "Paisaje de Artesanías. Altiplano de Granada"; como conseguir que la asociación avance dignamente de forma autosuficiente financieramente hablando; como conseguir ... En fín, cosas cotidianas. De dificil resolución, cierto, si no empezamos a mirar el desarrollo sostenible comarcal desde dentro, y lo diversificamos construyendo un firme entramado de senderos, pequeños y grandes, apoyados unos en otros. Que desarrollo sostenible no consiste solamente en crear grandes huertos solares y cultivar ecológicamente para exportar la producción. Esos son dos detalles de dos caminos diferentes solamente. Luego tenemos otros muchos detalles y caminos: ¿alguien se ha planteado, por ejemplo, el futuro que puede tener el turismo rural sostenible?. Sostenible de verdad, que englobe construcción y equipamiento de alojamientos, restauración, rutas actividades, visitas, etc. El turismo rural sostenible (auténtico) es posiblemente el turismo con más posibilidades futuras de éxito. ¿Nadie se ha planteado una "ciudad ecológica" destinada a colegios y campamentos? ¿Nadie se ha planteado dotar de calidad suficiente la feria de la oveja segureña para darle relevancia nacional? ... Solo son apuntes y proyectos depositados en el cajón de los imposibles.

Quizás alguna vez llegue el tiempo de que nuestros políticos locales dejen de soñar con grandes hazañas y se dediquen a fomentar ese gran entramado de futuro sostenible para la comarca, pasito a pasito, una tiendecita aquí, otra allí, talleres abiertos de sensibilización (y diversión, que son compatibles una y otra), ferias comarcales sostenibles por aqui y por allí; restaurantes transformados en ecológicos en esta y aquella localidad; alojamientos donde todo sea natural, comarcal y ecológico; ciudades ecológicas para l@s niñ@s; talleres artesanos individuales con materias primas endógenas; cultura de la lana, cultura del agua, cultura del cielo ...y cuando éste funcione, alguien les dirá "que gran hazaña habeis logrado". Como hoy Greenpeace aplaude al Ayuntamiento de Huéscar por su decisión de no continuar adelante con el proyecto de la incineradora. Será igual. Y como hoy, apareceremos en muchas publicaciones ecologistas y naturalistas. Y como hoy, muchos y muchas nos pondrán de ejemplo a seguir.

Ahora, para sobrellevar con una cierta dignidad esta resaca, me voy a permitir un poco de la música del trovador Ferran Savall y un té verde con hojas de hierbabuena fresca de mi pequeñísimo jardín, endulzado con azúcar integral de caña, sentada en el viejo sillón con la mirada perdida en las estanterías de enfrente, repletas las pobres de libros de bolsillo -hartamente leídos, prestados, devueltos, releídos, manoseados por manos conocidas y manos anónimas, abrazados, paseados por campos, montes, ciudades; reídos, llorados, preguntados, sorprendidos; y su correspondiente colonia, muy extendida colonia, todo hay que decirlo, de ácaros del polvo- y cerámicas artesanales con nombres propios y denominación de origen de varios continentes que tan generosamente me regalan unos y otras a la vuelta de sus viajes o forman parte de la huella que me han dejado los viajes propios, o son preciadísimos tesoros regalados directamente por l@s artesan@s de aquí y de allí.

DahirA.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Y el Ayuntamiento ha movido ficha quedándose a un solo movimiento de jaque-mate

"El alcalde de Huéscar, Agustín Gallego, lo tiene muy claro. No piensa cambiar salud por trabajo ... tras valorar toda la información de que disponía y en vista de la polémica generada en Huescar y comarca, decidió pedir consejo a una organización que a él, personalmente, le inspira mucha confianza, como es el caso de Greenpeace" El Ideal, 19/05/10: Huéscar escucha a Greenpeace y veta una planta de residuos.

(No vamos a mencionar que el informe ha supuesto una especie de salida digna para quienes estaban empecinados en la incineradora pero que, por otras causas completamente ajenas a la contaminación o no contaminación, se les estaba haciendo totalmente inviable y no le veian ninguna salida medianamente creible. El informe ha sido agua de mayo. Pero esa es otra cuestión.)

Por fin hemos encontrado un nexo de unión entre Ayuntamiento de Huéscar, partido de la oposición, plataforma vecinal, ecologistas comarcales y DahirA, sin olvidarnos de las muchas personas de la comarca que, sin tener vínculos directos ni con unos ni con otras, si había tomado parte en el tema de la incineradora: Greenpeace. A Greenpeace el alcalde le ha pedido consejo, otras entidades solamente le hemos pedido información. Unas y otros, otras y unos confiábamos plenamente en Greenpeace. Y Greenpeace ha llegado a tiempo y nos ha salvado de la macro incineradora, y posiblemente, del deshonor. Deberíamos reflexionar sobre ésto. Si tanto hemos confiado en Greenpeace ahora, que veíamos peligrar nuestro territorio, nuestra salud, tanto deberíamos confíar en Greenpeace cuando habla de cambio climático, de sobreexplotación de materias primas no renovables, de destrucción de bosques, de desaparación de especies, de caladeros sobreexplotados, de transgénicos, de las 3R, de Residuos Cero ... y empezar a cambiar nuestros hábitos y nuestra filosofia respecto al Planeta. Y si hace dos meses no teníamos idea de que era una gasificadora por arco de plasma, y lo hemos aprendido, es nuestra obligación aprender de donde vienen los alimentos que consumimos, como han sido cultivados, de que están compuestos los tejidos de las prendas con las que nos vestimos y quien los ha confeccionado, de donde proviene la madera de nuestros muebles, donde están los contenedores de reciclaje y para que sirven, si los materiales con los que está construida nuestra vivienda contienen tóxicos o no, comprar solo lo necesario, aunque económicamente podamos permitirnos ... De verdad, este es un buen momento para plantearnos todo ésto y más. También es en beneficio de nuestr@s hij@s.


Por otro lado, el anuncio de construcción de una macro incineradora nos ha enseñado y el tiempo transcurrido desde ese momento hasta hoy, también nos deja otras enseñanzas y otros puntos de reflexión.

Por ejemplo, que l@s polític@s locales actuan a nuestras espaldas tranquilamente y solo recurren a nosotr@s para que les apoyemos cuando se ven en dificultades (la decisión de la incineradora se tomó en pleno municipal, antes de que la ciudadanía supiéramos nada, pero luego, unos y otros nos enviaron circulares hablando de las ventajas de tenía creerles, apoyarles, estar de acuerdo con ellos). Cuando se ven en dificultades ell@s, sin el más mínimo sonrojo cuando nos piden ayuda para deshacer sus entuertos; nosotr@s no les importamos lo más mínimo, recurren a nosotr@s para que les defendamos, para que apoyemos su postura, su decisión. Postura y decisión que nos afecta a la ciudadanía al completo pero que ellos han tomado en secreto y que solo nos han comunicado cuando se les han complicado las cosas. A ell@s.

Por ejemplo, que la asociación de turismo rural comarcal no ha dicho nada al respecto, no se han dado por aludid@s, como si no les interesara lo más mínimo el futuro de sus negocios. Apenas una declaración de un empresario de Huéscar diciendo que "no veo mal que se construya una incineradora", y no se en calidad de qué hizo esa declaración a la prensa, si como empresario particular, representante de la asociación o militante político. En cualquier caso, los empresarios del sector turístico rural de la comarca no tienen un verdadero compromiso con sus negocios, tal vez no tengan muy claro lo que significa turismo rural, y mucho menos turismo sostenible. Tal vez están ahí circunstancialmente. Tal vez solo les interesen las subvenciones de aquí y de allí.

Por ejemplo que la asociación (o asociaciones, no se) de la oveja segureña, que tampoco ha dicho nada al respecto, como si tampoco les interesara el futuro de su trabajo y sus negocios, o como si el entramado de la oveja segureña, pese a las enormes inversiones que se han hecho, y se están haciendo -matadero, obtención de la IGP, recinto ferial, locales de la asociación, futuro museo, feria de la oveja segureña, campañas de difusión y publicidad- les diera exactamente igual. Si la contaminación que supondría la incineradora merma la calidad de la carne y hay que cerrar, pues se cierra. Ya nos darán otros trabajos, u otras subvenciones.

Por ejemplo, las asociaciones de mujeres de la comarca, que en el Altiplano somos en total unas veinte, y que han perdido -me van a disculpar, pero no incluyo a DahirA- una oportunidad de oro para demostrar que están vivas, que forman parte de la sociedad comarcal, que son mayores de edad y que no están tuteladas por nadie; pero por lo visto, la cosa tampoco iba con ellas, como si la incineradora fuera cosa de políticos y de hombres exclusivamente; como si la incineradora no les afectara a ellas y a sus familias, y a sus descendientes; como si la incineradora no las contamira a ellas también, y sus hij@s o sus niet@s no tuvieran mayores probabilidades de nacer con malformaciones, de paceder enfermedades crónicas, de sufrir distintos tipos de cánceres. Las asociaciones de mujeres a lo suyo, a sus cosas de orden privado y lúdico, a ser ciudadanas de relleno.

Por ejemplo, que muchas personas, sin conocernos, sin saber exactamente quienes somos, ni donde vivimos, ni a que nos dedicamos, nos hemos intercambiado información, opiniones; nos hemos comunicado y nos hemos identificado como grupo, como colectivo con unos intereses comunes. Ahora nos sabemos -antes también, pero parece que esta nueva experiencia nos ha reforzado y ampliado-, y eso abre muchas expectativas y algunas realidades, llegado el momento preciso.

Y ahora, que ya nos ha quedado claro a unos y otras, a otros y unas, que las incineradoras por gasificación de arco de plasma nos contaminan tanto como las demás, y además contribuyen al deterioro del planeta, y afectan a un radio de 150 kilómetros, y no crean tantos puestos de trabajo. Ahora, que ya solo nos queda saber si este experimento de la incineradora nos ha costado dinero -si se ha utilizado un euro de dinero público, ha sido en detrimento de nosotr@s, que no nos quepa la menor duda-, cuales eran los verdaderos objetivos del anuncio y quienes son los responsables, ahora, volvamos a nuestra antigua realidad de hace dos meses y, por favor, tomémonos en serio lo del desarrollo sostenible de la comarca, que es nuestra mejor baza, nuestra mayor riqueza y nuestro mejor futuro. Y pongámonos a trabajar en serio.

DahirA.

martes, 18 de mayo de 2010

Incineradora Huéscar: le toca mover ficha al Ayuntamiento



Ayer se recibieron los informes pedidos a Greenpeace, y que están desde ayer mismo en cuatro blog de la comarca. Se supone que el Ayuntamiento de Huéscar también los ha recibido, puesto que también los había pedido y por correo electrónico llegan a todas las direcciones al mismo tiempo. En cualquier caso, son de dominio público.

El informe de Greenpeace admite pocos comentarios: las empresas son engañosas, consumen materias primas no renovables y son caras; contaminan y son dañinas para la salud de las personas y de la tierra; impiden el reciclaje, la reutilización y el compostaje, por tanto, contribuyen al cambio climático; Plasma System Group no ha presentado un proyecto muy preciso ni veraz: se les ha olvidado incluir la chimenea, la elevada cantidad de agua necesaria, no especifican a donde irá a parar el agua sobrante, no cuentan con el sistema de abastecimiento eléctrico para la gasificadora; las cuentas de los empleos no salen, ni siquiera se puede decir que generen empleo, ya que otros sistemasmás económicos y mucho menos contaminantes que no emplean materias primas no renovables y generan más empleos. "Esto también requiere que dejemos de subvencionar el gasto en incineración como una fuente de energía renovable" dice Greenpeace hacia el final de las conclusiones.

El informe GAIA (Alianza Global por Alternativas a la Incineración) también está desde hace días en el blog de la Plataforma Huéscar Contra la Incineradora, con diversos vídeos relacionados, datos y entrevistas. Por otro lado, en Internet, la gran chivata global, se pueden encontrar las "Alegaciones del Grupo Naturalista Heliaca", sobre la tan largamente debatida y finalmente desechada planta gasificadora de Monóver, informes de Medio Ambiente, legislación, normativas, experiencias piloto, gasificadoras cerradas por problemas técnicos y económicos, y otras muchas informaciones relativas y contrastables.

Si como dice el propio Ayuntamiento de Huéscar hace algo más de un año que comenzó las negociaciones con Plasma System Group (cosa más que dudosa, por otro lado, como se ha demostrado, pues hace algo más de un año esa empresa no existia), ha tenido algo más de un año para recabar toda esa información, contrastarla, ordenarla, y aún en el caso de sentirse obligado a llevar el tema a pleno municipal, por aquello de los puestos de trabajo que supondría la gasificadora, su obligación era exponer el tema de forma objetiva y documentada: "señores y señoras, una empresa ha solicitado construir y poner en funcionamiento en terrenos de este municipio la mayor incineradora del planeta por el sistema innovador de gasificación por arco de plasma; hemos investigado, y esto es lo que dice la empresa, y esto lo que dice la legislación al respecto, y esto es lo que dicen las organizaciones mundiales ecologistas, y esta es la experiencia hasta el momento a nivel mundial en cuanto a gasificadoras".

Es más, su obligación era convocar a las distintas asociaciones locales y comarcales y entidades de desarrollo rural con sede en la comarca y exponer todos los datos: de la empresa, de los terrenos donde se ubicarian, de las organizaciones ecologistas, de la legislación, de los ingresos derivados y del costo en carreteras, agua, de las soluciones eléctricas, etc y abrir un debate, en lugar de votar en pleno municipal, a sabiendas de que saldría a favor ya que está en mayoría junto con el partido con el que pactó esta legislatura y enviar una circular hablando de "biomasa", "electricidad verde", "300 puestos de trabajo" y "medio millón de euros anuales para las asociaciones locales".

Independientemente de los rumores (los rumores, rumores son) que circulan por la comarca de que el Alcalde, Agustín Gallego, ha sido presionado por el Teniente de Alcalde Primero, Manuel García y por uno de los concejales de su propio grupo, Angel Revelles, para llevar adelante la construcción de la incineradora y que, de ser cierto, eso solo demostraria la incapacidad del Sr. Gallego para gobernar, puesto que se deja llevar incluso en cuestiones que a la larga van a perjudicar la salud de las personas y de la tierra de toda la comarca ¡qué no se dejará llevar por éstos y otros allegados en pequeñas cuestiones que sin ser trascendentales, afectan a la ciudadanía de una forma u otra, sin cuestionar, o sin tener capacidad de réplica, argumentación y decisión!.

La alarma social que tan alegremente achaca a la oposición, y que como ya dijimos aquí en otro momento, la ha creado el anuncio de la incineradora, hecho público en el diario Granada Hoy dos días después del pleno. Si la oposición ha hecho oposición aprovechándolo -cualquier partido político en la oposición aprovecha las debilidades del gobernante para obtener beneficio propio, eso es sabido por tod@s-, eso no se va a discutir; pero la alarma no viene de la oposición, viene de la propia barbaridad de cifras y los peligros que encierra cualquier macro incineradora, y más cuando ésta es experimental. Y esto, sin tener en cuenta los oscurantismos relacionados con la incineradora y las sospechas generadas por estos acerca de pelotazos, timos, empresas fantasma, posibles financiaciones irregulares, que salpican más allá del Ayuntamiento y que l@s habitantes de Huéscar y de la comarca tardemos mucho en olvidar, planeando sobre nuestras cabezas y sobre nuestros políticos en general las dudas acerca de su honestidad.

Por tanto, no es la oposición política en el Ayuntamiento la que quiere fastidiar al partido gobernante y a los habitantes de la comarca, negando con su oposición puestos de trabajo. La Oposición en este caso, con mayúscula, es general: Plataforma Vecinal, Ecologistas, Dahira, partido en la oposición, y personas de Huéscar y de otras localidades de la comarca, sin filiación ni simpatias conocidas, que preguntan y dicen no a la incineradora, en la calle, en el mercado, en los bares, en los colegios, en los foros, en el trabajo, en las tertulias. El conjunto de todas esas personas, de cualquier sexo, edad, profesión, estudios, situación laboral; votantes del PSOE, PP, PA, IU, otros partidos y personas no votantes; socias y socios de unas u otras asociaciones, todo ese conjunto somos la Oposición contra la incineradora. Léase el Ayuntamiento los comentarios en el blog "No es una incineradora", creado con la intención de convencer de las virtudes de las gasificadoras por plasma; apenas tiene algún que otro comentario a favor y algún que otro comentario claramente partidista. La inmensa mayoría son negativos. Esto se puede interpretar como que ni siquiera l@s votantes del partido que gobierna el Ayuntamiento de Huéscar, el partido más votado en las últimas elecciones municipales, tiene argumentos a favor de la incineradora. Ni siquiera las Juventudes Socialistas se han manifestado públicamente a favor. Quizás el PSOE de Huéscar deberia reflexionar sobre ésto.

Pero antes, como decía hoy una persona en un comentario de un foro, urge que se convoque a Pleno Extraordinario en el Ayuntamiento de Húescar y se someta a votación el completo abandono del proyecto de incineradora por gasificación de plasma en Huéscar. Y que conste en Acta.

Ahora le toca mover ficha al Ayuntamiento de Huéscar.

DahirA.

lunes, 17 de mayo de 2010

Greenpeace ha elaborado un informe para la Incineradora de Huéscar


Hace unos días DahirA solicitamos un informe a Greenpeace sobre la planta de gasificación por arco de plasma en Húescar, que nos ha llegado hoy, y que dice:


Arco de plasma: cuales son sus consecuencias ambientales y sanitarias.
Campaña de contaminación de Greenpeace.
14 mayo 2009

Greenpeace ha elaborado este documento para aclarar y dar información a los vecinos del municipio de Huéscar del riesgo de toxicidad que presentan las plantas de arco de plasma como la propuesta por "Plasma System Group". A pesar de lo recogido aquí animamos a la corporación municipal, responsables de medio ambiente y salud de la Junta de Andalucía así como a los medios de comunicación a investigar más sobre estos temas y analizar las declaraciones y publicidad realizadas por compañías como Plasma System Group que promocionan estas tecnologías.

Plasma System Group propone construir y hacer funcionar una instalación de arco de plasma para procesar 500 toneladas por día de residuos en Huéscar. En su publicidad la compañía afirma que esta tecnología está probada, puede generar grandes cantidades de energía "renovable" y es respetuosa con el medio ambiente (veremos mas adelante que estas afirmaciones no son ciertas). Si se construyera, dicha planta sería la primera de sus características en España, por lo que no se tiene experiencia de los problemas asociados a ella.

¿Se puede confiar en esta tecnología?

Dado que el proyecto de Plasma System Group será el primero que use arco de plasma en España para el tratamiento comercial de residuos de todo tipo, para poder considerar la propuesta seriamente será esencial una completa y veraz exposición de sus planes, apoyados con cifras y una revisión pública del proyecto.

Desgraciadamente, este tipo de proyectos y la información de las compañías involucradas no han sido sometidos a un análisis adecuado por las Administraciones competentes (sanitarias y ambientales). En vez de eso, parece que algunos responsables políticos y técnicos dan la bienvenida a estas empresas a pesar de los serios problemas de esta tecnología en su funcionamiento comercial (los estudios siempre se basan en plantas experimentales y pruebas pilotos a pequeña escala). También se debería reconsiderar las afirmaciones y medias verdades de estas compañías, así como la falta de datos independientes y verdaderamente verificables de las condiciones reales de funcionamiento para apoyar sus declaraciones.

Un claro ejemplo se nos presenta en el proyecto presentado al Ayuntamiento de Huéscar. En la documentación entregada a la corporación en su segunda página aparece un gráfico denominado "Diagrama de flujo de proceso" en el que no se incluye la instalación de una chimenea de salida de gases residuales o de proceso. En el documento se hace referencia a un "gas de síntesis" supuestamente límpio, cuando en realidad el gas sintético generado contendrá componentes químicos tóxicos procedentes de la destrucción de plásticos, pinturas y otros elementos de los residuos.

¿Es el arco de plasma seguro para nuestra salud?

Las empresas que promueven el arco de plasma, la gasificación o la pirólisis afirman que sus tecnologías no implican una incineración. Aunque existen deferencias con las de quema tradicional de residuos, el arco de plasma, la gasificación y la pirólisis incluyen procesos de incineración/combustión como una parte esencial de sus procesos. Todas estas tecnologías emiten dioxinas y otros contaminantes dañiños y están definidas como incineración por la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los EEUU (EPA).

El arco de plasma, la gasificación o la pirólisis emiten una cantidad de tóxicos similar a los hornos convencionales de incineración en masa. El Documento de Referencia sobre Mejores Técnicas Disponibles para la Incineración de Residuos de la Prevención y el Control Integrados de la Contaminación de la Comisión Europrea encontró que:
"... los niveles de emisión al aire en la etapa de combustión de tales instalaciones son los mismos que aquellos establecidos para las instalaciones de incineración."

En líneas generales, las emisiones identificadas al arco de plasma, la gasificación o la pirólisis es un material particulado, compuestos orgánicos volátiles (COVs), metales pesados, dioxinas, dióxido de azufre, monóxido de carbono, mercurio, dióxido de carbono y furanos, entre otras. Algunos de estos tóxicos son dañinos para la salud humana y el medioambiente aún en bajas dosis. El mercurio, por ejemplo, es un neurotóxico potente y muy expandido que altera las funciones motoras, sensoriales y cognitivas. Las dioxinas son el cancerígeno más potente conocido por la humanidad, para la cual no hay un nivel de exposición seguro. Los impactos de las dioxinas sobre la salud incluyen cáncer, alteraciones en el desarrollo sexual, malformaciones congénitas, daños en el sistema inmunológico, desórdenes en el comportamiento y disminución en el recuento espermático, entre otros. La incineración de desechos sólidos urbanos es una de las principales funtes antropogénicas de emisión de dioxinas en Estados Unidos (EE.UU.). Los trabajadores de las incineradoras y las personas que viven cerca de estas plantas, tienen un riesgo particularmente alto de exposición a las dioxinas y contaminantes, pero los impactos tóxicos de la incineración llegan mucho más lejos: los compuestos orgánicos persistentes (COPs), tales como las dioxinas y los furanos, se trasladan cientos de kilómetros y se acumulan en animales y en humanos. Este tipo de sustancias pasa a la cadena alimentaria a través de los alimentos que se producen cerca de las incineradoras llegando a otras comunidades.

Es evidente que este tipo de industrias intenta constantemente minimizar los riesgos de sus tecnologías ante el público por lo que no les deberíamos confiar nuestra salud.

¿Se controlan suficientemente las emisiones y la posible contaminación que produce la incineración en arco de plasma?

Los dispositivos de control de la contaminación de todos los tipos de incineradoras, incluidos el arco de plasma, son equipos que básicamente capturan y concentran los contaminantes tóxicos, pero no los eliminan. Al capturar y concentrar las sustancias contaminantes, éstas se transfieren a otros medios como las cenizas volantes, el material carbonizado, la escoria y los líquidos residuales.

Los límites de emisión fijados para las incineradoras (incluyendo las incineradoras en masa, por gasificación, porólisis y plasma) no garantizan que las emisiones sean seguras. Por otro lado, las emisiones de las incineradoras no se miden de forma suficiente, y por ende, los niveles totales de emisión que se reportan pueden ser falsos. Además, los límites no siempre se hacen cumplir. En primer lugar, los límites de emisión no suelen basarse en lo que científicamente se considera como seguro para la salud pública, sino en lo que se determina que es tecnológicamente factible para una fuente dada de contaminación. Como lo ha escrito al Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (USEPA)

"Considerando que la USEPA no ha podido definir claramente un nivel de exposición segura a estos contaminantes cancerígenos, se hizo casi imposible elaborar una normativa."

En consecuencia, los límites de emisión de la USEPA se crearon únicamente para exigir a los "emisores que utilicen las mejores tecnologías de control probadas en fuentes industriales". Como resultado, estos límites permiten liberar contaminantes tóxicos como las dioxinas, el mercurio y el plomo en niveles inseguros. Además, estos límites inadecuados solo regulan a un puñado de miles de contaminantes que se conocen, y no toman en cuenta la exposición a varios químicos al mismo tiempo (cóctel químico). Estos impactos, llamados "sinérgicos" tienen incontables efectos sobre la salud y el entorno. En segundo lugar, las emisiones de las incineradoras no se miden lo suficiente. Tal es el caso de los contaminantes más peligrosos que se conocen, tales como las dioxinas y el mercurio, cuyas emisiones en las incineradoras raramente se miden de forma continua o precisa. En consecuencia, los niveles totales de emisión reportados pueden ser falsas. En tercer lugar, los límites de emisión que sí existen no siempre se cumplen. A veces se permite seguir operando a las incineradoras a pesar de violar los límites de emisión.

¿El arco de plasma es una técnica de incineración segura?

Las incineradoras por gasificación, pirólisis y plasma tienen antecedentes nefastos, plagados de problemas operativos, explosiones y clausuras.

La cantidad de problemas operativos que se han registrado en distintas incineradoras por gasificación, pirólisis y plasma ha probado que estas plantas son costosas y peligrosas para los municipios donde están instaladas. Por ejemplo, el horno incinerador de Thermoselect en Karlsruhe, Alemania-una de las plantas por gasificación de desechos sólidos urbanos más grandes del mundo- se vió obligado a cerrar definitivamente en 2004 tras haber sufrido durante años reiterados problemas operativos y pérdidas financieras que sumaron más de 400 millones de euros. Entre los problemas operativos sufridos se registraron una explosión, roturas en el recubrimiento del reactor a causa de las temperaturas y la corrosión, filtraciones en una pileta con líquidos residuales, filtraciones un una pileta de sedimentación que contenía líquidos residuales contaminados con cianuro, y finalmente se vio obligado a cerrar tras descubrirse emisiones descontroladas de gases tóxicos.

Del mismo modo, en 1998, un horno pirolítico de "alta tecnología" instalado en Furth, Alemania, que procesaba desechos sólidos urbanos, tuvo una falla importante que provocó la liberación de gas de pirólisis al aire. Un barrio entero tuvo que ser evacuado, y algunos ciudadanos de la comunidad aledaña tuvieron que ser llevados al hospital para ser observados.

En muchos países, incluyendo Canadá, Francia, India, Estados Unidos y el Reino Unido, los municipios han rechazado propuestas de instalación de tecnologías de gasificación, pirólisis y plasma debido a que los datos que presentaron los representantes de la industria sobre las emisiones, las finanzas y los beneficios energéticos resultaron ser infundados. Como informó el periódico Palm Beach Post sobre la propuesta de instalación de un horno de arco de plasma de la empresa Geoplasma en St. Lucie, Florida, EE.UU.: "los números eran bastante impresionantes", declaró el comisionado Cowar. Pidió pruebas. La empresa no las pudo entregar. El condado contrató los servicios de un consultor, quien dijo que las pruebas no existían.

¿Cuantos empleos creará la planta de Huéscar?

La planta de Huéscar quemaría al año unas 166.500 toneladas (8.000 horas/año mínimo de funcionamiento son 333 días por 500 toneladas al día), según propias declaraciones de la empresa. Múltiples informes y estudios recientes demuestran que procesar todos los residuos, esto es reciclando y recuperando materiales podría crear 241 puestos por cada 100.000 tn/año tratadas, ello supone el empleo de 401 personas. Según la patronal de la incineración (AEVERSU) quemando resíduos se generan actualmente en España de media unos 52 empleos por cada 100.000 tn/año quemada. Esto supondría que la planta de Huéscar con el volumen quemado al año generaría como mucho 86 empleos, muy alejados de los 300 puestos que promete Plasma System Group en la información aportada a las Administraciones. De nuevo datos poco contrastados o falsos.

¿Son los residuos un "recurso renovable"?

Las empresas incineradoras actuales venden el eslogan "de residuo a energía" y afirman de forma falsa que pueden, de una forma segura, rentable y sostenible, convertir materiales como los residuos domésticos, neumáticos y los residuos peligrosos en electricidad "renovable". Pero lejos de ser una fuente de energía renovable, las incineradoras y los vertederos emiten contaminantes perfudiciales para el aire, el suelo y el agua, gastan más energía de la que pueden generar y contribuyen al cambio climático.

Más de dos tercios de los materiales que utilizamos en los España todavía se queman o entierran, a pesar del hecho de que existe capacidad técnica para un reciclaje rentable, para la reutilización o para el compostaje de la inmensa mayoría de los que gastamos. Por cada objeto que es incinerado o enterrado en vertedero, uno nuevo debe ser creado desde la materia prima en vez de hacerlo desde materiales reutilizados. Esto requiere un flujo constante de recursos que se extraen de la tierra, se procesan en fábricas, se transportan por todo el mundo, y se queman o entierran en nuestro país. El impacto de este ciclo de residuos ha superado con creces los proyectos locales de eliminación de residuos causando emisiones de gases efecto invernadero, gasto de energía y contaminación en una distancia de miles de kilómetros.

El informe de 2006 de la EPA sobre el Tratamiento de Residuos Sólidos y Gases de Efecto Invernadero muestra que es mucho mejor para el clima reciclar que incinerar o depositar en vertederos los residuos. Por ejemplo, el informe muestra que la incineración de una tonelada de plástico mezclado, en vez de reciclado, causa más de 6 veces más emisiones de gases de efecto invernadero.

Reciclar materiales ahorra el 50% más de energía que lo que produce la incineración de los mismos. Por ejemplo, reciclar papel ahorra más de 10 veces más energía que la que se puede generar quemándolo.

Otras cuestiones sin resolver

Se debería tener en cuenta el elevado consumo de agua que Plasma System Group prevé para la planta (80.000 m3/año). Esto implicaría la concesión de nuevas autorizaciones para la extracción de aguas subterráneas o uso de agua superficial.

¿En que lugar tiene previsto Plasma System Group evacuar las aguas de proceso de la planta?. La autorización de vertido previsiblemente sería para el total del caudal solicitado (80.000 m3/año). El agua se vertería con cargas contaminantes (qué elementos), además, del vertido térmico empleado en los circuitos de refrigeración.

Según Plasma System Group la potencia instalada sería de 100 Mw. ¿Como se abastecerá la planta y por dónde tiene previsto evacuar la electricidad producida? Según afirma la propia empresa la electricidad producida no podrá acogerse al régimen especial de generación.

¿Como se justifica el elevado montante previsto para la ejecución de la planta (520 millones de euros), cuando grandes incineradoras de residuos sólidos urbanos actualmente en proyecto (Serín, Asturias, de 450.000 tn/año) rondan los 250 millones de euros?.

Conclusiones

Los niveles de dioxinas, componentes carcinogénicos, en la sangre de la población que vive cerca de una incineradora de residuos son más altos que los de la población general.

Las incineradoras de pirólisis, plasma y gasificación tienen una mayor huella ecológica que las incineradoras convencionales que ya es elevada de por sí. Estas incineradoras tratan el residuo en cámaras que requieren grandes entradas de combustibles adicionales y/o electricidad para funcionar. Esto requiere que se utilicen combustibles fósiles tales como gas natural y carbón, con su respectiva generación de gases de efecto invernadero.

Las incineradoras tienen un efecto negativo en la salud de la población y en el ambiente, consumen dinero público que tendría que ser destinado a energías renovables, reducción de los residuos y soluciones climáticas. Fortalecer la salud de la comunidad y detener el cambio climático supone que tengamos que aumentar la reducción de los residuos, la reutilización, el reciclaje y el compostaje como medios para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso de energía. Esto también requiere que dejemos de subvencionar el gasto en incineración como una fuente de energía renovable.

Desde hace décadas, se ha animado a todo el mundo a realizar las 3R´s: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Pero hoy en día, algunas compañías dicen que deberíamos dejar de preocuparnos por la generación de basura ya que se nos dice que la basura es una fuente de energía "renovable". No sólo la basura no es una fuente de energía renovable, sino que una instalación de arco de plasma requerirá la generación de una gran cantidad de basura siempre, poniendo en peligro el reciclaje y los programas reales de energías renovables. Necesitamos apoyar la energía solar y la eólica como energías renovables, no la basura.

Recomendaciones

El Ayuntamiento de Huéscar debería considerar en profundidad las ventajas e inconvenientes de construir una planta de arco de plasma o incineradora de residuos en su término municipal.

A la vista del siguiente informe NO DEBERÍA AUTORIZAR dicha actividad.

Arco de plasma: cuales son sus consecuencias ambientales y sanitarias- Greenpeace

Las negritas y mayúsculas también son de Greenpeace. Hace unos día leí un comentario a la noticia del blog loquepasaencastril sobre las sospechas de la incineradora de Huéscar, que decia "Creeis que el ALCALDE DE HUÉSCAR es tan tonto para decir un SI rotundo a algo que puede perjudicar a Huéscar". Las mayúsculas las ha puesto el/la comentarista. Sin comentarios de DahirA a tan acertado comentario anónimo.

DahirA.

sábado, 15 de mayo de 2010

Huéscar y su proyecto de macro incineradora. O "curioso método de hacer frente a la grave crisis climática planetaria"

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente encontrados en la página villardelolmo.es, los residuos urbanos están compuestos por:
Materia orgánica: 44 %
Papel y cartón: 21%
Plástico: 10,6 %
Vidrio 7 %
Metales férricos: 3,4 %
Metales no férricos: 0,7 %
Maderas: 1 %
Otros: 12,3 %

Según datos de Greenpeace, encontrados en el mismo informe, por cada tonelada de residuos generados en los procesos de uso y consumo, previamente se han producido cinco toneladas de desperdicios en su fabricación, y veinte toneladas de desechos en la extracción de materias primas.

Al reciclar vidrio se ahorra un 44 % de energía; 1.000 kg. de vidrio reciclado ahorran 1.200 kg. de materias primas y de 100 a 150 kg. de petróleo.

Una tonelada de plástico reciclado ahorra una tonelada de petróleo.

Una tonelada de papel reciclado ahorra entre 1.700 y 2.4oo kg. de madera; entre 100.000 y 200.000 litros de agua y de 2.500 a 4.500 Kwh de energía.

Por otro lado, al reciclar, se reduce la cantidad de residuos a tratar en vertederos o incineradoras, lo que mengua el número y el volumen de éstas.

La Política de Residuos actual está basada en los principios de Proximidad y Autosuficiencia. Reciclar, fomentar los sistemas de devolución y retorno, reducir, transformar en compostaje ... Todo ésto no tiene nada que ver con destruir todo tipo de residuos, como nos proponen las empresas que fomentan las macro incineradoras de gasificación de plasma, que nos obligarán a producir nuevos residuos basados en materias primas no renovables y a emplear grandes cantidades de energía en la producción, así como la energía necesaria para alimentar la gasificadora y en el transporte desde largas distancias de los resíduos. Todo para que la empresa gasificadora obtenga energía, nos la venda una vez producida y así conseguir los beneficios económicos deseados que son el objetivo único de esa empresa.

Para obtener esa energía, que en un principio el Ayuntamiento de Huéscar trató de vendérnosla como "energía verde" se destruye innecesariamente tantas materias primas no renovables, tanta energía, tantos recursos hídricos, se contamina tanto en su transporte, se desequilibra el ecosistema -pensemos un poco; el agua necesaria para el proceso de gasificación, una vez acabado éste, es destilada y devuelta a su cauce original, ¿que efectos tendrá en el ecosistema el agua desprovista de sus características originales?-, que es imposible catalogarla de "verde", por más vueltas que se le de al asunto. Las macro incineradoras de gasificación por plasma, que producen energía relevante, si es que ésta llega a ser realmente relevante, después de descontar el consumo propio, que es muy elevado, son grandes contaminadoras, atentan contra el equilibrio del planeta, y por tanto, atentan contra las personas de cualquier parte del planeta, aunque éste se halle a miles de kilómetros de donde está implantada la gasificadora.

En cuanto a que no emite contaminación dañina para las personas, los animales y la tierra, si no hay informes independientes que lo corroboren con un estudio de seguimiento de entre veinte y treinta años consecutivos, nadie lo sabe. La empresa que pretendía gestionar la incineradora por gasificación de plasma de Alcalá de Henares -de momento, después de dos años de intento, está paralizada y buscando nuevo emplazamiento-, a la pregunta que alguien hizo sobre si es segura, el responsable de la empresa respondió "hemos aprendido de los errores". ¿Y si estas empresas siguen aprendiendo de los errores y el siguiente error lo cometen en Huéscar, con nosotr@s?. Aprenderán de él, según su política, pero ¿y nosotr@s, que será de nosotr@s?. La empresa, Plasma System Valencia, que pretendía instalar una gasificadora por plasma en Monóver, tras seis años intentándolo, ha decidido no recurrir las denuncias de los ecologistas y ha renunciado a construir la planta. La empresa Selena Group habla de la planta que tiene en Belmez, cuando esa planta de momento ni se ha comenzado a construir, a la espera, que dura ya dos años, de recibir los certificados de visto bueno de la Junta de Andalucía. Eso sí, "amenaza" con irse a otro lugar de España o Francia, de los muchos que la desean (sic) si no le dan pronto las licencias pertinentes. La planta que el Grupo Hera iba a construir en un pueblo de Teruel se quedó finalmente en agua de borrajas, nadie la quiso allí. No pueden asegurarnos, por tanto, que sus sistemas son seguros para las personas y la tierra, no tienen ningún dato ni siquiera para dulcificarlo.

En cambio, en Huéscar es muy fácil construir una macro incineradora de gasificación por plasma: empresa de pacotilla con socios de pacotilla y capital de pacotilla solicita la construcción de la planta al Ayuntamiento; éste agiliza los permisos, según sus propias palabras, y ¡voilà! trescientos puestos de trabajo, grandes ingresos económicos para el Ayuntamiento y eliminación de todo tipo de residuos, incluídos todos los reciclables que son casi el 90 % del total; residuos que, como alguien defendía en algún foro, llegarán a Huéscar en camiones eléctricos. Todo en un plazo máximo, según la promotora, de 36 meses, y de 18 según el Ayuntamiento. Al desarrollo sostenible de la comarca, a la salud de los habitantes de la comarca, a los recursos no renovables, a la contaminación del agua y del aire, al Planeta, que le den morcilla.

¿Que importancia tiene todo eso si a cambio Huéscar pasará a la Historia como el pueblo que en época de muy grave crisis climática contribuyó considerablemente al aumento de ésta y fué pionera en terrorismo climático al construir la primera macro incineradora de gasificación por plasma con una capacidad de 2.000 toneladas diarias para todo tipo de resíduos? (léase por terrorismo climático acciones erróneas que contribuyen al deterioro profundo y acelerado del Planeta). Las treinta monedas por las que Judas vendió la vida de Jesús -si, ya se que esa teoría ha sido desvancada hace poco, pero permitirme la licencia de utilizarla como válida-, se quedan en mantillas frente a los 300 empleos a cambio de los cuales Huéscar pretende vender parcialmente la vida del Planeta. Con el agravante de que igual solamente se pretende que nos creamos que se va a hacer, sin tener verdaderas intenciones de hacerlo. Por presumir un poco, por asustar un poco. Por hacerse notar. Nada más.

DahirA.

viernes, 14 de mayo de 2010

La incineradora de Huéscar y su inestimable contribución al estallido de la Burbuja Climática Planetaria.

Ha llovido durante la noche en Huéscar. También llovió ayer. Una lluvia espesa y sonora. Posiblemente, la cumbre de La Sagra amaneciera nevada ayer. Esta primavera se está manifestando con toda la lujuria de la que es capaz, provocada por un invierno muy lluvioso. Posiblemente los ganaderos respiren tranquilos, habrá pastos abundantes para sus rebaños. Hace dos años escuchaba casualmente una conversación entre varios ganaderos de la comarca. Se lamentaban de la sequía y de la escasez de pastos y cereal a consecuencia de ésta. De los precios insostenibles para ellos que tenían los residuos orgánicos de la alcachofa que tenían que traer de fuera, el precio del transporte (posiblemente también hablaran de otros productos, pero solo recuerdo la alcachofa, todavía imagino los grandes montones de hojas y rabos de alcachofa ennegrecidos resultantes de las fábricas conserveras). Y hablaban de piensos orgánicos, de las cantidades de cada ingrediente que lleva cada uno, de la calidad de cada uno de los ingredientes, de lo que aportan esos piensos a la nutrición de los animales, y a la calidad de su carne. Y de los precios. Otra vez los precios, que les resultaban insostenibles.

Estas conversaciones forman parte de nuestro mundo. Estamos pendientes de la meteorología porque está estrechamente ligada a nosotros, en cierto modo dependemos de ella. Como ha sucedido desde tiempos remotos, desde que el ser humano descubrió la agricultura y la ganadería, hace unos cuantos milenios. Gracias a estas actividades el ser humano ha perdurado durante miles y miles de años y ha podido agruparse en sociedades cada vez mayores y más alejadas de la naturaleza. Gracias a estas actividades el ser humano sobrevive. Gracias a estas actividades, el ser humano se alimenta. No solo el ser humano que vive en un medio rural, y que en el mundo desarrollado representa un porcentaje minoritario, algo así como una tercera parte del total. Si no que esa tercera parte de humanos alimentan a las otras dos partes de humanos que viven de espaldas al sector que los alimenta. Famosas son las anécdotas de los niños urbanos a los que les preguntan de donde viene la leche y responden "del Carrefour". Y son anécdotas totalmente ciertas. En la cadena alimenticia del ser humano, el mundo rural es el primer eslabón. Y el mundo rural, quienes se dedican a la agricultura, a la ganadería, a la cunicultura, a la avicultura, a la apicultura, a la viticultura dependemos de la naturaleza, de la climatología. Y la climatología, aún teniendo sus propias reglas ajenas al ser humano, también depende del tratamiento que los seres humanos le demos al planeta. Si nuestras actuaciones contribuyen a aumentar o disminuir su propio equilibrio, la climatología se volverá más errática y agresiva. Y las consecuencias directas las pagamos los seres humanos. Todos los seres humanos: urbanos y rurales; del mundo desarrollado y del mundo subdesarrollado. Por tanto, es misión de todos los humanos, pertenezcamos a una sociedad u otra, impedir que la naturaleza se altere artificialmente.

Y no evitaremos esas alteraciones artificiales a base de tecnología. No se trata de que unas empresas hayan diseñado unos procesos sofisticados para eliminar los residuos de todo tipo. Se trata de que nos reeduquemos para generar menos residuos, y aún así, que estos sean aprovechados al máximo de diferentes formas. No vale que en una región cualquiera del planeta se implante el cultivo intensivo y masivo de patatas para fabricar bolsas de la compra, que serán trasladadas a otra región para su transformación, y después distribuidas por distintas regiones hasta llegar al consumidor final. Se trata de que modifiquemos nuestras recientes e invasivas costumbres respecto a las bolsas de la compra y aprendamos a utilizarlas fabricadas con materias primas renovables y duraderas lo más próximas a nuestro territorio, tanto la materia prima como la producción. Y cuando nos ofrezcan otra que no reúna esas características, rechazarla de plano: no, gracias.

Hace unas décadas, las grandes ciudades y sus núcleos industriales necesitaron de mano de obra para desarrollarse y recurrieron a las poblaciones rurales para nutrirse de ella, que en aquellos momentos estaban a la inversa, tres cuartas partes éramos rurales. Y el mundo rural se quedó semi despoblado. No se producian alimentos suficientes para alimentarnos a todos. La agricultura y la ganadería empezaron a ser insuficientes. De ahí nacieron los "empresarios" agrícolas y ganaderos, a los que nunca se debe confundir con agricultores y ganaderos. Estos empresarios comenzaron a invadir la tierra, a romper el equilibrio. Grandes extensiones de agricultura intensiva, tonificada con nutrientes químicos de toda índole, demandando grandes cantidades de agua, y cambiando la naturaleza de la agricultura tradicional (me interesan naranjos de esta modalidad; fuera almendros, quiero lechugas, no me importa que consuman mucha agua, ya hay políticos a mi servicio que me la proporcionarán). Igual ocurrió con la ganadería y las granjas: todo enjaulado, ocupación de espacio exacta por animal, ni un centímetro más, alimentado de forma artificial y química, controlándole incluso el tiempo que debe dormir y comer cada animal en minutos y cantidades exactas. Lo que a su vez generó -aunque no está claro que fue primero, si el huevo o la gallina- otra serie de industrias paralelas: de las químicas relacionadas con abonos, plásticos, y otros productos más de tipo farmaceútico.

Así hemos estado funcionando durante unas pocas décadas: el mundo rural casi desaparecido, en manos de empresarios especuladores. El mundo industrial saturado al máximo. El mundo urbano esclavo del tiempo y consumidor obligado de todo tipo de productos y bienes. Y generador inconsciente de una cantidad de residuos intolerable muchos de ellos de muy dificil disolución y reciclaje. Al principio este tema de las basuras se llevó como se pudo: grandes vertederos cercanos a las ciudades que iban creciendo considerablemente; después se empezó a seleccionar para el aprovechamiento de algunos componentes; luego se implantó el reciclaje, con mayor o menor éxito. Y en estas llegó la alarma de que la materia prima no renovable de la que se componen muchos de esos deshechos se estaba mermando considerablemente, lo que iba a producir un impacto tremendo en la cadena de producción y transporte; ésto, junto con el volumen que han ido adquiriendo los vertederos, especialmente de algunos desechos (neumáticos, radiografías, pinturas tóxicas, etc) "complicados". El mundo empresarial industrial se ha puesto manos a la obra, y ha diseñado tecnologías que dicen son respetuosas y que hacen desaparecer casi milagrosamente esos desechos tan incómodos, antiestéticos, peligrosos, voluminosos. El mayor problema de estas empresas es que siguen la línea más agresiva de este peligroso sistema productivo: innovar con el objetivo exclusivo de vender y enriquecerse ellas mismas. Empresas, por otro lado, que conviven con un movimiento ciudadano concienciado, ecológico y organizado, que no se cree, puesto que puede mostrarlo, las bondades de esas desaparecedoras mágicas de los residuos imposibles, y les hacen frente. Pero esas empresas, multinacionales, poderosas, no se rinden. Buscan, más que mercados, territorios débiles a los que poder engatusar fácilmente. Y cuando unos que aceptaron ya no admiten más, necesitan seguir medrando. Y ahí entran los territorios rurales que se desmembraron en la época de expansión industrial y que ahora no saben que hacer consigo mismos, están batallando entre recuperar contra viento y marea lo que fueron, adaptados a la sociedad actual, con la intención de desarrollarse a si mismos con dignidad y procurar dignidad a las sociedades urbanas, o copiar el estilo urbano, implantando en esos territorios casi vírgenes sistemas agresivos de producción.

Pero al sistema industrial no le interesan esos territorios alejados, por diversas razones, entre otras, que ellos mismos están en decadencia (reajustes de plantillas, disminución de producción y cierre de empresas). ¿Que les queda entonces a los territorios que aún habiendo sido tentados por los empresarios agrícolas y descubriéndose no aptos para sus intereses, que no acaban de asumir su papel fundamental como base en la cadena de supervivencia del ser humano, y que no vislumbran un futuro profesional y económico para su población?. Nada. Aparentemente, nada. Están en medio de un vendabal y se agarran a lo que pueden para no verse arrastrados al vacío: parches de construcción, parches de subenciones, parches de pequeñas empresas insostenibles, parches de consumo, parches de agricultura para la exportación ... parches, todo parches. Parches y sueños. Sueños de que ser deseados por grandes compañias que nos solucionen el desempleo y las finanzas municipales, del mismo tirón.

Y en ese momento, de forma real o ficticia, que no parece muy claro todavía, nos proponen en Huéscar, instalar una macro incineradora que se lo come todo. Literalmente: basuras, desechos tóxicos, productos reciclables, agua, tierra, ganadería, salud; unos en mayor medida que otros, cierto. Pero sin dejar de comérselo todo. Para que las sociedades, urbanas y rurales, cercanas y lejanas, puedan continuar consumiendo materias primas no renovables, produciendo innecesaria y equivocadamente, y generando residuos imposibles de asumir. Acelerando, en definitiva, el plazo para que estalle la burbuja climática planetaria. Para que la vida de las próximas generaciones de humanos sean muy difíciles y complicadas, estén enfermas, hambrientas, sedientas, errantes. Perdidas. Que maldecirán a nuestra generación desde que tengan uso de razón hasta su muerte, posiblemente temprana y dolorosa.

Y todo, a cambio de unos cuantos puestos de trabajo, de unos cuantos votos, de sacudirnos un poco nuestros complejos de rurales.

DahirA.

jueves, 13 de mayo de 2010

La incineradora de Huéscar no es un pulso político PSOE-PP, es una cuestión de sentido común y dignidad humana

No podemos minimizar el impacto negativo que tendría en la salud de las personas, en la del medio ambiente y en la de sectores profesiones emergentes en la comarca, y en la contribución que supondría al deterioro del planeta en general por el desprecio que conlleva hacia el reciclaje, la reducción de residuos y el mantenimiento del actual sistema de producción, absolutamente insostenible, la mayor incineradora del planeta, a un pulso entre dos partidos políticos, uno que quiere seguir gobernando y otro que aspira a gobernar.

La alarma social no la está creando un partido político de Huéscar, en este caso el PP; la alarma social la está creando la propia incineradora con los añadidos del confuso, ambiguo y oscuro origen de la promotora, Plasma System Group S.L. y el extraño proyecto presentado que es una composición basada en recortes sobre informaciones de diversas empresas del sector relacionadas con la incineración por gasificación de plasma, así como los problemas económicos acuciantes que parecen tener los propietarios de los terrenos donde se implantaría la incineradora, Vigarsan, y el propio estado de las cuentas municipales de Huéscar.

Otra cosa es que el partido de la oposición aproveche cualquier resquicio vulnerable en el partido gobernante para intentar obtener ventaja de voto en las próximas elecciones municipales. Y en este caso, desgraciadamente, el partido de la oposición no ha encontrado un resquicio, ha encontrado un socavón de grandes dimensiones. Posiblemente, muchas personas votantes del PSOE se sientan defraudadas e incluso traicionadas por el partido, especialmente si no gana las próximas elecciones municipales, ya que considerarán que ha sido el propio PSOE quien ha puesto en bandeja al PP ese posible futuro triunfo electoral. El juego político en democracia es así: si un partido comete grandes errores de dominio público, la mayoría de las veces, termina pagándolo en las urnas. De ahí la importancia que debería tener siempre analizar profundamente una decisión controvertida antes de tomarla. Y una vez tomada, no queda otro remedio que asumir las consecuencias o practicar la huida hacia delante. El PP ha apoyado y defendido visceralmente, en cuestión de incineradoras en otros lugares, lo que el PSOE ha rechazado contundentemente en esos mismos lugares. En Huéscar, el PP rechaza de plano la incineradora que el PSOE defiende con ahínco. El mundo al revés, que decía hace unos días.

Es obligación, si, del gobierno municipal estudiar cualquier propuesta empresarial que le sea solicitada a trámite, como dice el propio alcalde de Huéscar, sr. Gallego. Pero ese estudio puede y debe hacerse antes de trasladarlo a pleno municipal para defenderlo, sabiéndose ganador de antemano. En este caso, según propias declaraciones, estaban negociando con la empresa promotora, Plasma System Group S.L. incluso desde meses antes de que existiera esa empresa, y un año antes de que la empresa solicitara a trámite al ayuntamiento la implantación de la incineradora. No es ahora, después de aprobado en pleno, cuando se deben pedir informes a Greenpeace, Ecologistas en Acción y la Junta de Andalucía. Esos informes los debía haber pedido el Ayuntamiento de Huéscar, como acto de responsabilidad básica, hace un año. Como hace un año el Ayuntamiento debía haber empezado a indagar y buscar información generalista, sin ir más lejos, a través de internet, acerca de las incineradoras de gasificación por plasma ya instaladas en diferentes puntos del planeta: empresas gestoras, capacidad de volumen, problemas técnicos, viabilidad económica, empleos que generan, donde se encuentran l@s técnic@s con la preparación necesaria, etc. Decir que lo está haciendo ahora, cuando ya se ha creado la alarma social, es tanto como decir que no estaba muy interesado en la viabilidad de la incineradora, que utilizó unas cifras sin ningún viso de realidad para obtener unos beneficios a través de ellas. Beneficios económicos para el Ayuntamiento, beneficios electorales. Beneficios, en definitiva.

No tuvo en cuenta que el municipio de Huéscar está formado por personas, como lo están los demás municipios de la comarca, que si bien no obtendrían beneficios económicos directos de la incineradora, si tendrían todas las desventajas derivadas de la incineradora: enfermedades generadas por la contaminación atmosférica derivada de la incineradora, la contaminación de la tierra y de los ríos y acuíferos, la escasez de agua en determinadas épocas en las que los recursos hídricos de los ríos y pantanos se vean considerablemente mermadas por épocas de sequía, carreteras deterioradas, contaminación acústica añadida, empleos de agricultura ecológica, ganadería y turismo rural destruidos, deterioro general del medio ambiente; considerable deterioro de la calidad de vida de los habitantes de la comarca en definitiva.

Tampoco el gobierno del Ayuntamiento de Huéscar ha mostrado ninguna sensibilidad ni respeto por el futuro digno del planeta y del género humano -que incluye a la localidad de Huéscar,- en un momento en el que estos penden de un hilo: si la temperatura del planeta aumenta más de dos grados, ya no hay vuelta atrás, ya no se puede rectificar, las sociedades serán caóticas, irremediablemente: se producirán grandes éxodos de población, faltarán alimentos y agua potable, surgirán nuevas enfermedades sin tratamiento. Una incineradora de las características que tendría la de Huéscar es absolutamente incompatible con el respeto al medio ambiente, y al género humano, por muchas razones: en ella se destruirian residuos que son perfectamente reciclables como los orgánicos, papel, vidrio, lata, textiles, metales, madera, para convertirlos en un producto, vitrificados, que según los estudios existentes hasta el momento, es tóxico. Los propios materiales necesarios para el funcionamiento de esos hornos no están fabricados con materias primas renovables. La necesidad de transportar los residuos desde lugares alejados generaría más consumo energético no renovable (las flotas de camiones de gran tonelaje alimentadas por electricidad, de momento no existen, ni se sabe cuando existirán). Se estaría fomentando el modelo actual de producción y consumo que ya se ha demostrado es inviable para el planeta y para el género humano, ya que se seguirian sobreexplotando los recursos no renovables, máxime cuando hemos abandonado la línea de reducción, reutilización y reciclaje. se seguirian producciendo materiales altamente tóxicos y de dificil destrucción cuando se convierte en residuos. Ni siquiera se conoce ningún estudio que avale la viabilidad técnica de una planta de incineración por gasificación de plasma con una capacidad para quinientas toneladas diarias; o no existen hornos para tal capacidad y tendrían que fabricarlos a medida, o tendrían que poner dos hornos al menos por línea de incineración, y para esta planta se han anunciado cuatro líneas.

Pero es que apoyando la implantación de esa incineradora en Huéscar ni siquiera se muestra respeto por todas las personas de la comarca que desde hace años están luchando, a base de mucho esfuerzo, mucho trabajo, por desarrollar, estabilizar y potenciar la agricultura, la ganadería, el turismo y otros sectores derivados. Ni se muestra respeto por otras muchas personas emprendedoras de la comarca que están invirtiendo su tiempo y su dinero investigando sobre nuevos productos basados en las materias primas locales ecológicas, y en el aprovechamiento de los recursos endógenos. Ni se muestra ningún respeto por la financiación pública recibida hasta el momento para desarrollar la ganadería, la agricultura, la ecología, el turismo rural. Si se implanta una incineradora de esas características aquí, Europa, España, la Junta de Andalucía y Diputación de Granada deberían pedirnos la devolución de todos ingresos que nos han hecho en la comarca para poner en valor, desarrollar, impulsar, comercializar y expandir estos sectores, porque en realidad, todas esas inversiones han sido inútiles, ya que hemos abandonado esas líneas en favor de otra única y contraria; hemos engañado, estafado, jugado con el dinero de tod@s, no solamente a nivel de nuestra comarca, si no de cualquier otra. Mientras nos han ingresado algunos millones de euros para destinarlos a turismo sostenible cuando este irremediablemente desaparecerá con la incineradora, no se les ha ingresado a otras comarcas de cualquier punto de la provincia, comunidad autónoma, país o paises europeos.

Una incineradora con una capacidad diaria de dos mil toneladas no se puede coger ni con pinzas quirúrgicas de alta precisión. Ni aquí ni en ningún lugar del planeta. Por muchas bondades acerca de los beneficios de las mismas que nos vendan las multinacionales proveedoras de tecnología. Y esto no lo decimos porque un partido político nos haya creado alarma social: esto lo decimos para cualquier partido político, organismo, entidad o particular que defienda, hoy o mañana, tamaños o similares atentados contra la salud de las personas, de esta generación y de la venideras, la salud del planeta y la marginación y rechazo del desarrollo sostenible de los pueblos, aquí o en cualquier lugar del planeta.

Una macro incineradora para residuos de toda índole y procedencia no es un pulso entre dos partidos políticos rivales. Es una cuestión o no sentido común y de respeto por las personas. Pero esto tendrían que haberlo analizado muy pormenorizadamente antes de pronunciar en público por primera vez "estamos de acuerdo con la implantación de una macro incineradora en Huéscar". Agrupar ahora bajo las siglas de un partido político contrario y acusar a éste de responsable único de la alarma social creada parece una rabieta infantil. Existen movimientos ecologistas, asociaciones que apuestan por el desarrollo sostenible, personas que sin ser activistas, ni militantes, ni socias también están totalmente en desacuerdo con la incineradora. Sr. Gallego, hay vida más allá del PP. No lo dude.

DahirA.